miércoles, 12 de agosto de 2026

¡MI NIÑA!




La niña de los ojos rotos, la que esconde su mirada detrás de la ventana.

A la que le quebraron el alma rasgando el velo de su inocencia, la doblegaron.

Mi niña, de los ojos rotos, herido su corazón, su alma arrodillaron.

El tiempo ya no corre, dejar de existir desea, ya no hay tiempo para ella.

¿Quien te mira? Nadie, mi niña, a nadie le importas, a mí sí, pequeña.

Sal chiquita, ya no te culpes, tú no fuiste la causa de tu dolor.

Corre la cortina, abre tu ventana, que la luz de nuevo encienda tu alma. 

Hazte grande ¡Tan inmensa! abraza al perdón y recibe el amor.

jueves, 18 de junio de 2026

NUNCA DIGAS "NUNCA JAMAS"



Nunca digas nunca, eso lo aprendí cuando mi amigo Jorge Arturo Ojeda Padilla, un escritor de temática primordialmente gay, me llevo a conocer su departamento, llegamos y al entrar me quedé azorado al ver una generosa capa de polvo sobre sus muebles, como si fuera el protector natural de los mismos, en el espejo te podías ver difuso y, en mis adentros me dije "jamás pondré un pie en este departamento". Yo no podía imaginar como una persona de su intelecto fuera tan descuidado en su persona e intimidad y al aseverar que nunca volvería a poner un pie en esa casa, la vida me sorprendió. 

Sin embargo la amistad continúo y nos seguimos viendo para compartir una taza de café, él, con su cigarrillo 'Faros' en mano se llevaba la boquilla a sus labios, aspiraba el cigarrillo, tomaba de la lata un trago de refresco y echaba el humo en formas circulares para después tragarse el líquido azucarado. En esas sentadas me contaba historias de Octavio Paz, Juan José Arreola, Juan Rulfo, sus viajes y anécdotas. Por ejemplo cuando un día Arreola, unos amigos y Jorge, estaban comiendo en un restaurante de la zona rosa, y a Jorge, que degustaba mole con pollo se manchó la camisa, Arreola, su maestro, le dijo: Jorge, ya tienes una camisa nutritiva y todos soltaron una carcajada, dejando ver la genialidad e improvisación que tenía Arreola.

Estos encuentros eran enriquecedores para mi muy magra cultura, yo apenas despertaba mi curiosidad que sigue dando frutos.

Una ocasión nos quedamos de ver a un lado del Sanborns de los azulejos, cerca de la torre Latinoamericana en un Donkin'Donuts, al tiempo de media hora de la plática le dije: -Jorge, ya me tengo que ir, tengo trabajo. Él energúmeno me reprochó que venía desde su casa para verme, vivía sobre Paseo de la Reforma. Yo que venía desde la zona del aeropuerto, pensé, es más lejos de donde vengo yo. 

-Jorge, no te enojes, yo también tengo cosas que hacer y me hice un tiempo para venir a verte, escuchar tus historias. Pues no. Se puso furioso y ya no nos volvimos a dirigir la palabra durante 10 años. Él, el divo, el que compartía la sal y la mesa con personajes como Ninón Sevilla, Pita Amor ¿Cómo iba a permitir que lo sacará un hijo de vecino de su casa por media hora y tener que regresar? Él, acostumbrado a tertulias que veían la luz del del otro día.

Ya habían pasado algunos años, quizá ocho, diez, no me acuerdo, sonó el teléfono, conteste y colgaron, ví en el identificador de llamadas y me dió gusto ver que era él, Jorge. Le devuelvo la llamada y del otro lado escuché su voz, siempre formal, seguro de sí mismo.

-Si.

-Hola, me llamaste.

-¿Quién habla?

- Lisandro, me acabas de llamar y colgaste.

-No.

-Ok. Pero me da gusto saber que estás bien y colgué.

Al cabo de unos minutos, debo confesar que me alegró porque en el fondo era una gran oportunidad de reiniciar nuestra amistad por culpa de una nimiedad. Vuelve a sonar el teléfono, tomo el auricular y contesto. 

-Hola.

-Oye ¿Tú eres Lisandro, el actor?

-Si.

-Ah mira, bueno ya sabes que aún no me he muerto, adiós. 

Y me volvió a colgar.

Habrán pasado dos días cuando me volvió a llamar y contesto.

-Hola.

-Hola, oye fíjate que me van a operar de un ojo y necesito que alguien me acompañe y le hablé a un amigo, pero está enfermo. Así sin más ni más como si no hubiera pasado nada ni diez años.

Viendo para donde iban las cosas, yo le dije que siguiera buscando que seguramente tenía alguien más que lo acompañara y que me daba gusto escucharlo. 

Francamente me dí cuenta que me había llamado porque necesitaba ayuda y la verdad, después de diez años que por orgullo no me hablara (bueno, yo tampoco) aunque lo seguía amando como amigo y lo admiraba porque yo aprendía mucho de él que era brillante. 

Le seguí llamando para saludarlo y después de unas cuantas llamadas quedamos en vernos y departíamos como en los viejos tiempos. Se veía bien, fuerte, caminaba derecho y nos seguimos frecuentado y retomamos nuestras tertulias, me contaba que ahora solo le quedaba un amigo epistolar al que con enorme alegría esperaba sus cartas.

Así pasó el tiempo, primero nos veíamos cada veinte días, luego cada quince días; le llevaba fruta porque le encantaban los plátanos. 

Como yo era el interesado en escucharlo y aprender de su experiencia con personalidades, era yo quien le invitaba el café cada vez que nos veíamos antes de dejarnos de hablar, ahora, yo dejaba que él fuera el que pagara porque mi amigo era nada desprendido.

Fuimos fortaleciendo la amistad y yo anhelaba esos encuentros. Pasaron más de diez años, él ya contaba con 80 años, me fui dando cuenta que se sentía solo porque sus amigos escritores, su maestro Arreola, René Avilés habían partido, ya no se peleaba con sus colegas y quiera uno o no, eso lo mantenía vivo.

Por eso su dependencia (y la mía también) hacia mí se fue estrechando, los quince días se fueron en verlo casi a diario para llevarle de comer, bañarlo, lavarle la ropa. Jorge no soportaba a nadie más que a mí y a mi pareja, Bruno, que nos dividíamos gustosamente las tareas. Era una gran satisfacción hacerlo a pesar de que cuando lo hacíamos, muchas veces eran los días de descanso de Bruno. 

Muchas veces tomábamos café abajo de su casa, en un Starbucks, y nos contaba historias maravillosas, algunas de las cuales no me atrevo a contar porque desvelaría algunos secretos de gente que aún vive y es reconocida, pero una de esas historias me impresionó mucho. El tenía a un amigo que era muy guapo y despertaba los celos de otros hombres y nos comenzó a relatar...

-Un día llegan a buscar a mi amigo - emocionado, nos comienza a contar Jorge, -él se asoma por la ventana y desde abajo, un hombre con pistola en mano, le grita -baja porque te voy a matar. -El amigo envalentonado, baja, abre la puerta y se le planta enfrente al otro y lo mata. Ay Dios, - exclamó Jorge. Otra historia de sus múltiples viajes fue en Alemania en una casa donde le rentaban un cuarto y baño y continuaba con sus anécdotas. La alemana que me rentaba le dijo a su madre: "Ojalá nunca se nos quite el apetito, mamá". Llega la guerra en tiempos de Hitler y rogué, le contó a Jorge, que se me quitará el apetito para darles de comer a mis hijos. Uno nunca sabe.

Y con todas esa charlas, anécdotas, cuentos, chismes porque también había chismes, hoy, aquel que juró nunca volver a ese departamento se vió en la necesidad de visitarlo varias veces para atender a su amigo porque estaba solo y sólo lo tenía a él. Jorge le decía: 

"Eres el mejor amigo del mundo, cabrón". Por eso nunca digas "¡Nunca jamás!"





miércoles, 15 de abril de 2026

LA VIRTUD DE HOY


El día anterior y el mañana restan el ahora. 

Yo, cariño, he desvirtuado el hoy, he nulificado su importancia; entonces no he perdido un día, ya perdí tres y te he perdido a tí. 

Mi locura, hacía planes y en este instante destruía el sueño que pensaba para tí y para mí. 

Mi razón, por no vivir, hoy preocupado por el mañana y querer arreglar el pasado, no puse atención al presente. 

Al sol de hoy me queda pensar en vos, anhelo mío, ya sin recriminarme lo vivido y sí, sabiendo que mañana en mi mente estarás presente por siempre. 

El tiempo no espera a que cambie el pasado ni se preocupa por detener el futuro, ni se ha molestado por ordenar al presente... Solo lo ve fluir. 

Hoy perdí, pero también gané, la experiencia llega demasiado tarde, poco es el tiempo para practicarla y eterno para olvidar.

lunes, 6 de abril de 2026

INMERSIÓN


Entré y no me encontré, solo estabas tú. 

Te ví con la ropa que me gusta que vistes.

Esperando por mí, deseando verme para besarme. 

Acariciando el deseo no consumado con tan solo verte. 

Me he saciado de tí y no termino. 

Y tú ahí aguardando mi regreso. 

Yo estoy ausente en mi mente y tú siempre presente. 

Perdido soy en tí, extraviado de mí.

miércoles, 18 de febrero de 2026

NECIO




Triste con los ojos mirando al horizonte, la mente disponible y llegas tú a interrumpir.

Ahora mi nostalgia te acerca, no te quiero distante, quiero que te quedes y te resistes.

Me enoja que te alejes, tu imagen se disipa, tu voz se distorsiona y tus ojos son ceniza en mis labios.

Culpable de dejarte partir, debí encarcelarte, ponerle grilletes a tu amor.

Quedé preso, atado, obligado al reflujo de mi pasión, voluble de entender.

Solo con el fantasma de tu recuerdo, abro las ventanas, ahora consciente para que te vayas.

¿Quien es el necio? Éste es mi lugar, corre y encuentra el tuyo ¡Aquí ya no te quiero!

domingo, 8 de febrero de 2026

DESEOS ETERNOS

 



Retírate de mi piel que yo no puedo arrancarte de ella porque sería un suicidio no deseado.


Apártate de mi pasión porque puedo consumirte y es lo que más anhelo, pero ¿Y después?


Haz a un lado tu fuego porque si complazco completamente mi deseo, colapsa.


Me iré con tiento en tomarte en mis brazos imaginarios para saborearte hasta la eternidad.


Tu miel dada a mis labios, en gotas, despacio, mantiene lascivas pulsaciones vivas en mí.

viernes, 2 de enero de 2026

ARDIENTE VIOLENCIA DE AMOR

 


Se enredaron nuestros ojos y mis dedos acariciaron tus hombros. 

Mis ojos posados en tu piel y los tuyos en la miel de mis besos. 

A tus ojos les faltaba hablar porque en mí escribías poesía. 

Mi piel te pertenecía con el diálogo que flotaba entre nosotros. 

Nos estremecemos al punto del suicidio ardoroso. 

Mi piel está escrita por tí y la tuya despierta por mí.

Queremos irnos, perdernos y regresar a recoger el prolongado placer de tenernos. 


Dibujo de Gonzalo Utrilla 

miércoles, 24 de diciembre de 2025

DESEO DE NAVIDAD


 En esta Navidad la sobriedad en el corazón debe hacerse a un lado, es momento de echar rienda suelta a la alegría, gozo, esperanza, perdón y a la reconciliación con uno mismo para los demás. 

La única sobriedad que debe penetrar en uno es en la soberbia, orgullo, pedantería, el trato con los débiles, los pobres. 

Es tiempo de recordar sin olvidar que festejamos el nacimiento de Jesús, hijo de Dios, nuestro salvador; quien trajo para todos el amor incondicional de su Abba, nuestro Papito. Estas fechas son una oportunidad de abrir nuestro corazón para dejar salir el rencor y permearlo de esa generosidad por lo cual fue creado. 

viernes, 19 de diciembre de 2025

ENIGMÁTICO


Retira la piel que vislumbra la pasión que alimentas en mí. 

Desnúdame y descubriré todo tu ser que se ocultaba a mí.

En este instante no hay nada escondido, nos hemos desnudado.

Es un terreno nuevo, sorprendente que vale la pena tantear.

Cuando nuestros rasgos no empatan con nuestro interior, es necesario aclarar lo tierno que somos.


lunes, 10 de noviembre de 2025

EN ESTA NOCHE



Hoy en la noche desvelaré mis ansias de verte, caminaré en la penumbra de mi deseo para descubrir en la luz la silueta que adormece mi anhelo. 

Contaré los besos de miel que resbalen en tu piel, me ahorraré las palabras para despertar tu libido y me pidas, continúa.

Hundiré mi cara en tu sabana mientras aprecio el perfume que vuela en la habitación por ti. 

Guardaré silencio para escucharte, callaré mis latidos impetuosos para sentirte. 

Cerraré la puerta para que ningún intruso interrumpa, salvo tú.

Romperé la seda que te cubre esos pechos que deforman el horizonte de mi vista, tocaré lo descubierto con vehemencia y nerviosismo prudente de comerte.

¡Detente! Me grito, no cometas el delito de calmar su apetito de ti, ahorra ese ímpetu para otro fogoso anochecer y dejar caer los pétalos de rosas sobre su piel.




martes, 14 de octubre de 2025

LO QUE PROVOCAS




El silencio penetra por la ventana, tu nombre se escapa en mi memoria.

Se apagó la luz y se fue la luna, me dejaste y me apague yo. 

En mi corazón hay mucho ruido, pero mi corazón no escucha. 

Mis oídos ven tu voz angelical y mis ojos se cierran para verte. 

Es fuerte el recuerdo cuando la mente se debilita. 

Las melodías se cantan en el silencio caótico del amor. 

En un mecate se cuelga la vida, los días y el olvido de un recuerdo necio.

El aliento se detiene hasta la desesperación de contener tu imágen.

Cédeme un pequeño espacio en tí, no deseo morir en el anonimato de mi intención.



domingo, 5 de octubre de 2025

A ÉSTO LE TEMÍA

 


Cuando el amor acaba, todo termina, no importa cómo, se va como bruma, lentamente sin sentirlo.


Solo remembranzas hostiles de entregas frenéticas y miradas desesperadas.


Tiempos interminables que no daban espacio a nada, solo vivir la vorágine de su llegada. 


Se acabaron las añoranzas, la tinta, las palabras, el papel donde se hallaban. 


Todo se disipa en la cuenca de la memoria que es inmensa a recuerdos de ceniza.


Cuando el amor acaba, todo es silencio, ya no hay palabras, no hay quejas, la desolación anida.


Se encajonan los rostros, se torna invisible el nombre, en los oidos sordos jamás suspiro escuchas.


De un lejano tiempo arriba la indiferencia, las hojas vuelan, escapan de versos en cadencia.


Ya no queda nada, solo, sin fuerzas, solo para reinventarte sí energía te queda.


De ésto yo temía, que tu recuerdo trajera el descuido de inventar metáforas al hilo.


Que dejase de importar escribir los versos cuando mi memoria para ti existía, eso temía.


El que tú vivieras en mí, lugar no quedó para mí  ahora que desapareces, poco a poco emerjo yo.


Es extraño ser sin tu presencia, el vacío infinito el olvido lo ha cubierto 

¡A ésto le temía!



lunes, 22 de septiembre de 2025

UN HOMBRE DE ANTES


 

-Mire joven, antes andábamos rabones.

 -¿Qué quiere decir rabones? 

-Que andábamos como Diosito nos mandó al mundo, caminábamos descalzos, jugábamos en la tierra, comíamos lo que había. 

-¿Y qué comían? 

-Lo que hubiera, deseos y tortillas de aire y sal, cuando había, con salsa, frijoles y atole. Le ví el rostro a Don Teodulo, curtido por el sol, hoy nosotros no salimos sin bloqueador, sus tenis que se los quita en cuanto llega a su casa. "Extraño el contacto con la tierra" me dice. 

-Aquí en la ciudad le enseñan a uno ser más güevones, todo lo queremos al momento, han de querer que nos mantenga el gobierno, el dinero corrompe a la gente, somos desesperados, agresivos, neuróticos, nos deprimimos por desear lo que no es nuestro y es del otro. Se pierde el respeto a la gente, a los mayores, a las instituciones. Se olvidan las tradiciones, costumbres... En la capital perdemos en vez de ganar porque lo único que se gana aquí es una infelicidad del vacío. 

-¿Le gustaría volver a su vida de antes? 

-No. Me gustaría fusionar el respeto a la vida, el deseo de comer, no solo por comer, disfrutar un amanecer, agradecer el alimento, el sol, la lluvia, y no andarse quejando porque están o no están. La lucha de mejorar nuestra calidad de vida y no ir tan aprisa ignorando lo que en el camino vamos dejando, mire usted, ya no se les llora a nuestros muertos y eso es lo que le da sentido a nuestro existir, saber de dónde vinimos, a dónde vamos y pues uno no puede lidiar con eso, con la mala costumbre del progreso.

Don Teodulo se fue añorando lo ido, yo pensando en la gran sabiduría de ese hombre que dejó el sombrero por una gorra de beisbol y yo, cambié mi filosofía por él.

sábado, 20 de septiembre de 2025

¡PORQUE ESTÁS, PUEDES!

 



No te detengas fuerza limitada por el silencio que te han impuesto otros. 


Ve, corre, vuela si es posible, sí lo es, levántate y sacude el miedo. 


Conoce tus límites para que nunca más te los creas, ve y anda. 


Destruye todos esos muros que te detuvieron a causa de los que no confiaban en ti. 


Atrévete porque el tiempo no detiene su camino y el tuyo puede seguir. 


Alcanza lo imposible, que tú seas tu límite, olvida a los otros, solo tu importas. 


Empuja, transforma los paradigmas, reinvéntate, descúbrete.


Recoge los pedazos de tu ausencia y hazlos presentes en tu hoy.

 

Sacude las etiquetas,  lucha por los deseos de la infancia, vuelve a soñar como un niño. 


Creé en lo increíble, cualquier cosa es el mejor reto, las grandes cosas fueron nimiedades.


¡Existes! Las perdidas son las ganancias que la vida da. 


No demores que tu voz desea ser escuchada y resonar en la vacía habitación.



lunes, 8 de septiembre de 2025

SATISFECHO


 

Ya no me queda que ofrecer ni nada que pedir. En la carestía material viví con poco. 

Y con un poco más gocé. Estoicamente es mejor mirar y ver pasar los momentos que no supe arreglar. 

He hecho pausa a mi vida en el ajetreo emocional ocioso.

De tener que responder cuando el silencio habla.

Expresar cuando la emoción declina.

Indiferente a la activa vorágine.

Las compuertas del sonido he activado al sórdido mundo de mi alrededor.

Terminó el caos del deseo desenfrenado, hoy la sencillez me basta.

Se acabaron las carreras desbocadas para llegar a donde no quería, sino a donde me dictaban.

Hoy llego a donde quiero, pero antes tuve que llegar aquí conmigo.

Ya no doy complacencias.

domingo, 17 de agosto de 2025

ÍNTIMO


Cuando alguien observa la belleza es porque dentro de él habita.

No existe lugar más grande que el corazón de uno.

Y lugar más inestable cuando penetran en el.

El Espíritu es resiliente, soporta los embates de la colonización.

Ser como filtro que se queda con lo bonito, lo malo siempre se va.


domingo, 27 de julio de 2025

ME ATREVÍ


Hoy quise tener lo que se me negaba, tus besos.

Hoy quise darte lo que no me he atrevido, mi amor.

Hoy he tocado el cielo por decidirme y besarte.

Porque llamé sin ser escuchado.

Insistí sin tener esperanza y necio mi corazón agolpaba mi pecho.

Y me arrastró a romper la dureza del tuyo.

miércoles, 9 de julio de 2025

CUANDO TODO PARECE SOMBRÍO

En la penumbra de un grito de amor, el silencio es luz en mi desesperada necesidad.



Ha despertado en la profundidad mi suspiro adormecido por un amor que no es mío.


Pero lo hurto si así fuera porque lo siento en la piel en lo más profundo de mi ser.


Y le quiero curar sus heridas, sus ojos se callan mientras los míos gritan.


O quizá también se desbordan como mi ímpetu se limita en una fuerza de impotencia.


Me ahoga el poder de ser Él. 


¡Imposible! 


La soberbia llega cuando la desesperación te alcanza.


El ardor perenne despierta en mí y la duda fenece.




lunes, 7 de julio de 2025

EL INSTANTE


La felicidad es un periodo y se puede calificar como divino. 

Ese estado puede estar envuelto por circunstancias adversas, pero la condición humana en todo su poder la traduce tan solo a un instante personal.

Así que, capturar esos micro momentos es saber identificar y leer el códice de la vida.