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miércoles, 18 de febrero de 2026

NECIO




Triste con los ojos mirando al horizonte, la mente disponible y llegas tú a interrumpir.

Ahora mi nostalgia te acerca, no te quiero distante, quiero que te quedes y te resistes.

Me enoja que te alejes, tu imagen se disipa, tu voz se distorsiona y tus ojos son ceniza en mis labios.

Culpable de dejarte partir, debí encarcelarte, ponerle grilletes a tu amor.

Quedé preso, atado, obligado al reflujo de mi pasión, voluble de entender.

Solo con el fantasma de tu recuerdo, abro las ventanas, ahora consciente para que te vayas.

¿Quien es el necio? Éste es mi lugar, corre y encuentra el tuyo ¡Aquí ya no te quiero!

miércoles, 4 de junio de 2025

LERDO


Contemplo la sencillez que no tuvo mi existencia, en un rústico asiento aspiro el aire fresco.

Repaso mis recuerdos con sorbos de nostalgia y gratitud al futuro que me alcanza.

A la prisa en una repisa con llave, las velas las dibujan mis ojos.

Siento el movimiento del viento en las hojas que caen lento.

He guardado tu imagen en los bolsillos perennes de mi mente.

Lerdas son las horas, pausados mis movimientos al unísono de las olas.


domingo, 26 de noviembre de 2023

SIN RECUERDOS

Qué solo se siente el mundo sin los recuerdos, solo llegó el olvido y tú ya no figuras en los escritos, los poemas se escriben sin tu nombre, sin tu imágen pero con la misma pasión.

Qué solo me sentía con ellos que me ayudaron a sobrellevar mi soledad, sin ti, llené el vacío en las hojas que la pérgola plasmó en ellas, palabras de esperanza, por ti.

Sin voluntad soñaba, vivía, moría y me aferraba a la cruz que me mantenía siempre en agonía escribiendo poesía dedicada a ti, mientras yo para ti no existía.

Sabía imposible pelear con lo que deseaba, pero no podría ganar una batalla ya perdida y seguí humedeciendo mis mejillas mientras las letras secaban.

Eres un recuerdo lejano, ajeno, extraño, marchito y, en mi cansada madurez he reconocido una vida plenamente aprovechada en la tinta derramada de nostalgia. 



viernes, 30 de diciembre de 2022

NOSTALGIA

 


Me resulta nostálgico despedir este año, porque no solo le diría adios a el, sino a toda la gente que perdí. Parece que los olvidé, pero no. Los tengo clavados en mi ser.

A ellos quiero decirles que siempre los llevaré en mí, que jamás los voy a olvidar, hay veces que me sacan una sonrisa, carcajada y lágrimas cuando los recuerdo o se meten en mi rutina,  logrando que me vean raro. Yo soy el que ve raro al mundo, anda agresivo, se olvida de los suyos, no los recuerda, los veo sin pasado, sin historia, vacíos ¿Será la edad?

Me acuerdo de ti, de él, ella, de aquél y me siento vivo, miro el instante próximo y tomo fuerzas de seguir adelante porque sé qué tarde o temprano ya no tendré la oportunidad de continuar viendo la evolución de este universo al que pertenezco y del cual debo de contribuir a ser mejor para aquellos que aún me quedan, aunque muchos de ellos me resulten extraños.

Me preguntaba si es la edad, yo digo que no. Es la experiencia, esa que se me presentó de tajo siendo pequeño, la misma que me puso en el lugar, no sé si correcto, sin tan solo preguntar. Y, no me quedó más que tomarla, así, sin saber, me la sorteé, aprendiendo a crecer.

A ustedes que ya no están los echo mucho de menos pero me dejaron infinidad de experiencias, me mostraron a ser flexible, pero firme, que, el tiempo que yo permanezca aquí lo debo vivir, intenso cuando lo requiera, tranquilo cuando sea necesario, en paz, pero sobre todo consciente del don que es el estar.

A los que seguimos, Muchas Bendiciones, no hay prisas, reglas, metas, ya que todos llegaremos. Mejor que en este camino vivamos, gocemos cada instante; aprendamos de cada momento y compartamos la experiencia de vivir en la armonía que Dios quiere para cada uno.


¡Feliz año Nuevo!🍾🥂💫🎊🎁⏳

lunes, 29 de marzo de 2021

VACÍOS

 


He dormido con mis vacíos...


He despertado porque mis sueños vacíos me han dejado.


He deseado llenarlos y por más, vacíos me han quedado.


La esperanza en espera queda porque vacía llega.


Muchas veces los he abrazado y mis vacíos me han acompañado.


Con mis vacíos mis huellas quedan en hermosas sendas. 


Saciado mi vacío queda si en tus ojos serena, mi mirada queda.


En tu mirada amada, vacía mi vida, vaciame todo.


Contigo mis vacíos quedan... En paz.



sábado, 31 de agosto de 2019

¿TE ACUERDAS?



La comida no sabe igual en un restaurante de lujo que servido en una casona vieja bien preservada, de muros de adobe adornado con hojas verde olivo y pajaritos cantando, habitaciones altas, cocina de talavera, techos sostenidos por vigas de madera de pino silvestre.
Una sopa de habas y quesadillas de flor de calabaza, acompañadas de agua de tamarindo y de postre, até de membrillo.
La siesta en una hamaca y la lectura en una mesita con flores silvestres cortadas y puestas en un rudimentario florero pequeño justo al lado de la ventana de herrería donde la luz entra libremente. En ella veo pasar a Don Lucio dirigirse a misa con su misal en la mano, a Doña Cleo con su canasto del mandado repleto de hoja santa, cilantro, epazote, mejorana, peras y demás; a esos novios que se comparten los besos en el helado de maracuyá, a los niños cambiando el color de su ropa cuando juegan en el adoquin del jardín con sus carritos de madera y trompo en mano.
Yo no sé qué le ponía mi abuelita a su sopa de fideos que a todos sus nietos nos dejó perenne ese sabor; nadie ha sabido igualar, quizá era la manteca o las patitas de pollo y con eso teníamos, no necesitábamos de manjares con su sazón bastaba.
¿Se acuerdan del café legal? Pues ese sólo por premura en mi casa lo tomábamos porque mi abuelita nos hacía el café con leche con café del bueno que endulzaba con trocitos de panela... Mmmm y por supuesto como olvidar el chocolate de agua donde remojabamos el bolillo con todo y migajón.
Los bordados, deshilados, las loterías y las historias que nos arrullaban al dormir; como olvidar cuando mi abuelita de armas tomar les ahuyentaba los pretendientes a mi mamá y tías con escopeta en mano, la leyenda del ahorcado y la mismísima llorona.
Había un jabón de lejía para la ropa y otro para el baño que lo tomábamos en un tina de aluminio.
-Tállate detrás de las orejas y allí mismo los calzones- me gritaba la tita.
Los abuelos dejaron este mundo ya mayores, lo dejaron sin aspavientos ni quejas de algún dolor o, eso nos evitaron percibir, con su partida nos olvidamos y descuidamos las macetas, el barrer el patio, el subir a la higuera, el saltar la reata. Pero la memoria es como un disco duro y ahora son las tertulias con los hijos, los nietos, los sobrinos que nos piden ir al mercado de Sonora a comprar: yoyos, trompos, baleros y damas chinas de madera.
Yo aún conservo mi juguete favorito: dos pugilistas sobre una palo de madera midiendo su destreza cuando como por arte de magia los hacía pelear cuando apretaba un botón; esa era mi tecnología.

Adolfo Delgadillo Padilla

sábado, 22 de junio de 2019

ENCUENTRO



Hoy me encuentro especialmente triste, lo sé porque puedo estar en armonía conmigo, sólo conmigo.

Me dan ganas de llorar y veo a todo el mundo tan ajeno al mío, pero capaz de sentir empatía por todo.

Pero son sentimientos que por el momento no es posible que empaten porque se desconocen entre sí.

Especialmente hoy veo la belleza del día, mi ánimo triste y vivo este punzante dolor que mi alma siente.

La nostalgia anida mi pecho ¡La había echado tanto de menos! Que ahora la vivo porque sé que se irá.

Hoy me encuentro nostálgico, con un dolor que mi pecho siente, ya sé como es y por eso la dejo.

Lo dejo, ya no me peleo, se que se irá; ya la echaba de menos, porque con ella se lleva muchas cosas que...

Sé, me limpiarán.

Hoy me preparo como el cambio de estaciones; me mudaré de piel, mudaré mi ser, mudaré mi yo.

Hoy muero y en mi sentir resucitan mis intenciones de volver a morir, de renacer para luego...

Volver a fallecer y resucitar en nuevas y limpias palabras que nadie entienda, ni quiero ser entendido.

Y hoy estoy especialmente triste pero sé que limpiarán el bagaje que ha saturado mi memoria.

Hoy me tengo aquí, de frente, a mi lado y me miro detrás, me reconozco, pero también me desconozco.

Me mudaré y ya no seré el mismo, ya no quiero ser el de ayer, deseo ser otro, tan distinto al que fuí.

Tan distinto al que soy y al que pienso ser... Mi fin; Ser feliz, dejar ir y seguir el camino que me toque seguir.

Y cuando la tristeza me encuentra, yo me entiendo con ella y me entiendo yo y  después se va, me deja...

Y vuelvo a ser yo, nostálgico, locamente enamorado y feliz de ser un ser tan inentendible.

Hoy vuelvo a ser yo, me acabo de encontrar, ya me había perdido y ojalá, si es que quieres, hallame.

Encuéntrame en la profundidad de mi nostalgia, de mi apatía; en la profundidad de mi no ser.

De ser quien ni yo mismo sé quién soy porque puede que la nostalgia me encuentre de nuevo...

Y me mude al que siempre deseé ser o a ese que nunca desearon otros que sea... Pero seguiré siendo...

El que nadie entiende, el que ha sabido ser para dejarse atrás y verse de nuevo del que fue ayer.

Hoy me encuentro especialmente vivo porque sé que no hay camino, que seguiré el mío...

¡Hoy me encuentro... Especialmente vivo!

miércoles, 21 de marzo de 2018

EL AYER


Yo no puedo decir claramente si fui abandonado porque mi mamá siempre me visitaba en el orfanato donde me llevaba dulces que me dejaban un sabor amargo.
Me decía que para ella hacer las cosas así le parecían mejor que ponerse fea con los quehaceres de la casa y que me libraba de ser regañado a causa de su histeria, así estaba bien; no deseaba ser como la mamá de mi compañero de cuarto, que era una pendeja con iniciativa que por quererle arreglar la vida a todos, hizo de mi hermano un inutil o, como la mamá de Sergio que le dijo colérica ¡Y cómo tu hermano si se deja! cuando él le retiró la mano de su miembro puberto entrado a la juventud.
Ninguno tenía clara su situación, no tenían tiempo, al levantarse a las seis de la mañana, arreglar su dormitorio que parecía un congelador, ellos creen que por ello dormían bien al buscar el calor del otro, desayunar y dirigirse al aula lúgubre.
¿Qué diferencia existía entre beber el atole en pocillos de peltre a pocillos de porcelana? Yo digo que la añoranza, porque también dicen que el árbol representa al padre e, inconscientemente nosotros nos sentíamos cobijados en esas bancas de madera cruda. Salvador nos contó que recordaba con cariño cuando su papá se lo echó a su espalda y cuando llegó su mamá al levantarlo, él tenía una erección y, sus papás se echaron a reír. Estas anécdotas crearon vínculos entre nosotros, sabíamos el por qué estábamos allí, pero abandonados no nos sentimos, a menos que, ese fuera nuestro más íntimo secreto. Las caminatas largas entre los encinos que beben al camino torrentes de malteadas de chocolate, caracoles que dejan huellas al caminar para no perderse en la exhuberante vegetación y duendes imaginarios que alimentaban nuestros sueños.
Hoy me desperté con un pocillo de peltre color azul, ése que me acompañó y me recuerda el ayer, por el que aprecio lo logrado gracias a una madre que hasta sus últimos días no dejó de llevarme dulces, de los cuales regalo a los niños que a gloria les saben cuando a mi, hiel me dejaron.

sábado, 28 de octubre de 2017

LLUVIA

Y quiero llegar silenciosa y mi voz arrulla hasta volver nostálgicas las caras mas hermosas, convirtiéndolas en notas de colores.

miércoles, 8 de febrero de 2017

PENSAMIENTO

Nostalgia la escribo con "m" de madurez y con ganas de mostrarte que si hoy lloro es porque ayer reí, que si hoy río es porque del dolor aprendí a vivir.

viernes, 20 de marzo de 2015

VALIENTE


Tú te vas, él también, tú el día, él el instante.
Aquel se va, aquel recuerdo ya no volverá, volver al hoy.
Ya partieron todos y yo, aquí me quedo con el tiempo que ya se fue con ellos o quedó.
Quedó vacío sin sus risas o comentos, ella partió, era la noche y queda mi sombra masculina de estrellas.
Yo retiro el polvo de mi andar, con un suspiro lo hace volar, volar tan lejos que ni recuerdo dejará.
Dejar las huellas para el hoy, matutino, nocturno, el instante divino, no regresará y tu... me perdiste.
Perder por miedo, mejor no regreses que más pierdo si vuelves y, no claudicare, yo no partire... aquí me quedaré.

jueves, 2 de febrero de 2012

UNA TARDE DE CAFÉ


El día está lluvioso, llego al café, su cristal está adornado con lágrimas de cielo, pido mi bebida habitual, sorbo a sorbo miro el pasar de la gente afuera con sus paragüas. Amanecí nostálgico porque otra vez no veré a mis amigos, tal vez salieron de viaje; bueno, hoy estoy solo aquí en espera de que alguno aparezca.
Trizas se hace las gotas en el adoquín de la banqueta, en mil cristales se dispersan, en escarchas cuelgan de las hojas de los árboles y de cada uno  de los arbotantes que alumbran mi ciudad.
Me remonto al café de antaño de mi pueblo, en las tardes de  lluvia, frío, de verano, que invitaban al ocio, al encuentro social, al amoroso; mi amor allí te conocí. En cada trago de café añoro tus labios y continuo esperando porque ya se me pasaron las horas, los días, los años; mis canas, bueno, ya sin canas.
Hoy no veré a mis amigos en mi café de las tardes, ni a ti tampoco, los llamaré por su nombre. . .mi café frío, bueno, ya ni frío, ya no hay.