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miércoles, 15 de abril de 2026

LA VIRTUD DE HOY


El día anterior y el mañana restan el ahora. 

Yo, cariño, he desvirtuado el hoy, he nulificado su importancia; entonces no he perdido un día, ya perdí tres y te he perdido a tí. 

Mi locura, hacía planes y en este instante destruía el sueño que pensaba para tí y para mí. 

Mi razón, por no vivir, hoy preocupado por el mañana y querer arreglar el pasado, no puse atención al presente. 

Al sol de hoy me queda pensar en vos, anhelo mío, ya sin recriminarme lo vivido y sí, sabiendo que mañana en mi mente estarás presente por siempre. 

El tiempo no espera a que cambie el pasado ni se preocupa por detener el futuro, ni se ha molestado por ordenar al presente... Solo lo ve fluir. 

Hoy perdí, pero también gané, la experiencia llega demasiado tarde, poco es el tiempo para practicarla y eterno para olvidar.

martes, 3 de junio de 2025

EL SABER


Hoy me perdí en la imaginación de mis propios personajes, descubrí parajes donde encontré respuestas añejas, abrace al libro, me comí sus hojas y guardé aquello que me hizo un ser libre y diferente.

sábado, 17 de mayo de 2025

PERDIDO EN MÍ

Descubierto escondido con ojos azorados te miro.

En mis sueños duermes,


sueños compartidos.

Salgo a tu encuentro y descubro a un desconocido.

Penetro en tu mente porque en la mía me extravio.

Es tan extenso mi mundo que he perdido lo pensado.

Inmensa soberbia que tan pequeño me veo.

Verdad erosionada cuando yo mismo me encuentro.

¡Perdido en mi mismo!

domingo, 14 de enero de 2024

HE OLVIDADO

He olvidado las fechas para acordarme de los hechos, he perdido dinero para hallar los momentos de felicidad, ya no cuido la apariencia tanto como tu presencia.

Ya no sé si es lunes o domingo pero sé quién soy y que te tengo, no sé si me debes pero si lo que te me doy. Ya no sé quién soy por pensar en ti, pero es lo que me hace vivir y me recuerda que somos.

De donde vengo, a donde voy, en marcha estoy, ya no me detengo que en prisa estoy.

No me acuerdo del quehacer pero si del hacer, olvidar las faltas, recordar la corrección.

Solo quiero detenerme a suspirar, agradecer, ofrecer, crecer hasta que mi corazón cese de latir.

De comer me he olvidado por estar a tu lado ¡Imagínate! Olvidar al mundo por mirarnos juntos.

Ya no sé, ya me cansé de saber, aprender, de ganar; si en donde estoy, es donde quiero estar. Esta vida es una carrera que exige olvidarse de uno para llegar a un destino sin haberlo compartido

¡Ya no sé si es conmigo con quién más me he enardecido!

He olvidado donde vivo porque estoy contigo, he perdido tanto que...

¡He perdido el temor! 

Pero te he encontrado a ti.

Por lo olvidado he ganado.

He olvidado lo que te acabo de decir 

¡Todo va al olvido!

sábado, 27 de mayo de 2023

¡QUÉ TARDE ES!

 

Que tarde es, las manecillas agotaron su tic, tac.

Las horas corrieron, los minutos tan lentos frente a mi aburrimiento.

Sin darme cuenta el tiempo se me esfumó, perdí mi oportunidad, ahora a lamentar.

Alargar el tiempo es agonía, luchar contra él es acortar la vida.

¡Se acabó! El Manantial de lágrimas se secó ahora que quiero llorar.

Lamentarme porque mi oportunidad no volverá, la vi irse.

Apresurar el fin, inevitable. Solo queda esperar ¡Se acabó!

Inimaginable ahora decirte "Te amo, perdón, volver a empezar".

Ya no hay lugar para intentar, de apreciar, probar. El viaje eterno se acerca.

Tarde es para desear, soñar, acariciar las nubes y las crestas del mar.

Dejar al aire correr por las ventanas, que travesuras haga en mi casa.

¡Ya! Ese amigo, mi enemigo se volvió contra mi deseo de aprovechar el tiempo.

Agoté al compañero el tiempo, lo cansé, vuelta se dió dejándome así.

Mirando escapar los últimos rayos de esperanza que alguna vez profusamente me cubrieron.

Qué tarde es para arrepentirme y humilde aceptar ¡Qué tarde es! 

¡No es tarde aún!



lunes, 20 de abril de 2020

EL DÍA EN QUE DIOS PERDIÓ



Hoy es el día en que Dios perdió y si Él perdió perdimos todos.
De nada nos ha servido esta calamidad mundial.
Nos hemos vuelto más animales, más crueles con los nuestros.
Nos estamos olvidando de donde vinimos o será porque lo sabemos, somos así.

Ya hemos acabado con nuestra tolerancia, con nuestra fe, con nuestra confianza en nosotros.
Ya somos extraños, ya somos de otro y no del mismo.
No nos importa pasar sobre el otro ¡Qué importa, si ni nosotros nos amamos! ¡Qué nos importa que el otro sea nuestro yo!.

Ya no valen los valores, ni las imágenes, ni la imagen materna; mucho menos la de Dios.
Por eso hoy Dios perdió a uno de nosotros, a cada uno que no ve en el otro a su semejante.

No hay cruz, no hay estrella, ni pez ni luz en nuestras vidas.
Sólo existe la consigna de destruirnos en vez de habernos armado como el rompecabezas en el que nos habíamos convertido.

Rapaces, ladrones, violentos, amantes del poder sin importar el daño que hacemos, que nos hacemos; lo vacíos que quedamos cuando debimos habernos llenado.

De nada sirvió esta experiencia en la que pudimos haber renacido, ser otros, para otros, para nosotros mismos.

Nos hemos convertido en peor que indigentes, nos hemos prostituido, devaluado y hoy en este instante me queda una esperanza...

De que se nos eleve el alma, de que nuestro corazón se exponga y en nuestra mirada limpia poder ver lo que representamos.
Que podamos tocar con las manos sin sentirlas sucias y sin ensuciar lo que tocamos.

El día en que Dios perdió a uno de nosotros, ese día habremos perdido a uno de los nuestros y quizá no nos encontremos a nosotros mismos porque en realidad los que habremos perdido somos nosotros.


lunes, 23 de marzo de 2020

PIERDO MIENTRAS GANAS



Pierdo mientras ganas, ganas te quedan mientras yo las pierdo.

Ganas más por amarme que yo por no amarte como me amas.

Aunque me ames como me amas, pierdo, y tú ganas aunque no te ame.

Estamos pero no estamos. Tú te pierdes por mi, yo, me pierdo sin pensar en ti.

Tú estás donde estamos y yo no estoy aunque juntos estamos. No me hallo.

¿Qué dolor es más duro, el amar como me amas o no poder amar como me amas?

Más dolor siento yo porque tú sientes mientras yo... siento que no siento lo que tú sientes.

Tú tienes lo que quieres (a mí) y, yo quiero tener lo que sientes (por mi).

Pierdo más por no tenerte por no quererte... que tú por quererme me tienes sin tenerme.

Porque tú podrás amar a otro como me amas y yo no podré encontrar a alguien que me ame como me amas.

Entonces, pierdo aunque ganas tengo, mientras ganas tú por poder lo que yo no puedo.

¡Tonta!

Has ganado en perderme y yo he perdido por no saber quererte.

Adolfo Delgadillo Padilla