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miércoles, 12 de agosto de 2026

¡MI NIÑA!




La niña de los ojos rotos, la que esconde su mirada detrás de la ventana.

A la que le quebraron el alma rasgando el velo de su inocencia, la doblegaron.

Mi niña, de los ojos rotos, herido su corazón, su alma arrodillaron.

El tiempo ya no corre, dejar de existir desea, ya no hay tiempo para ella.

¿Quien te mira? Nadie, mi niña, a nadie le importas, a mí sí, pequeña.

Sal chiquita, ya no te culpes, tú no fuiste la causa de tu dolor.

Corre la cortina, abre tu ventana, que la luz de nuevo encienda tu alma. 

Hazte grande ¡Tan inmensa! abraza al perdón y recibe el amor.

sábado, 10 de agosto de 2024

ESPERAR


Seguiré esperando paciente, impaciente y desesperado de no ver en el horizonte esa sonrisa que calmaba toda mi carga.

Esperanzado a volver a ver esa silueta con ese rostro que ilumina el mío y el del mundo entero.

Seguiré esperando para morir mientras te miro porque ya viví mucho tiempo tu regreso.

La esperanza de un nuevo día se mantiene en penumbras porque tú no apareces ni en el más callado susurro del viento.

lunes, 1 de enero de 2024

EL INEVITABLE SUEÑO


Cuando cierro los 

ojos, muero. Cuando muera haré de cuenta que duermo.

Con los ojos cerrados soñaré que vivo, aunque inerte esté.

En mi indeseada materia inanimada, despertarán mis sueños.

En ellos te encontrarás tú tan potente como el sueño mortal.



jueves, 9 de septiembre de 2021

MI LOCURA

 


Si te veo fallezco y si no te miro entristezco, vivo y muero por verte, mi vida por tenerte.

Si me quedo en ti vivo, muero por tenerte dentro. Muero porque no vivo, muero porque en ti muero.

Vivo muerto si en tu recuerdo no habito.

No entendía mi dolor perenne y quise apartarte de mi mente aunque deseaba verte y...

El no verte dolía igual que el verte y, si te olvido, la muerte vivo.

Tu ventaja ante mí era mi osadía, amar con tanto delirio a quien en un instante gané su olvido.

Bien lo merecía que al fin el triunfo yo lo tenía, amé a quien yo escogí mientras tú olvidaste a quien bien te quería.

Vivía por morirme de ti, ahora que no te pienso, ni muerte ni vida sin ti.

Era la vida pensarte aunque el dolor de mirarte en mi mente, a la muerte entretenida tenía.

Hoy la muerte vivo me quiere, el no insistir de que me ames ni vida ni muerte hiere.

El dolor es vida, la vida sin dolor por tu amor ausente.

Aprehensiones no ocupan mis desvelos,

Más que entretenido me tenías con la péñola en mano la razón perdía.

Aquellos ojos amados por lo que los míos estaban entregados.

¡Oh espantosa hermosura e insegura mi cordura! en mis entrañas dibujada la pasión de mi locura.


Adolfo Delgadillo Padilla

sábado, 28 de octubre de 2017

SENTIR MORIR


Cuando la tristeza toca el corazón, la preocupación llega a la razón, sólo entonces te das cuenta que tienes ese algo que se llama humano.

Que crees en Dios o quizá no, pero sabes que estás hecho de algo especial y lo sientes.

Eres sentimiento, eres energía, eres luz, que producen un significado divino.

Cuando las cosas duelen, llegan y te despiertan las fibras más íntimas y lloras o simplemente callas.

Cuando te ahogas y no mueres y lo extraño parece tuyo y lo tuyo es de todos.

Cuando el tener no importa, pero el tenerlo alivia para aunque sea compartir:
Un pedazo de ti, un sorbo, un instante, el roce y la sonrisa amable o el arte.

Estamos vivos y el gesto más valioso debe ser la generosidad.

Cuando nos desprendemos de nuestras cosas para regalarlas ganamos.

jueves, 26 de abril de 2012

MORIR EN EL INTENTO

  

Llevaba 3 mese  saliendo con Efraín, un muchacho moreno, delgado, de ojos expresivos y actitud varonil; en su comportamiento era educado, atento, pero reservado. 
Este tiempo fue necesario para tomarle confianza y, la verdad, cariño. Andábamos juntos a todos lados: al super, al cine, a comer, a una reunión con mis amigos; en todo momento quería estar conmigo, salvo ese día que era domingo, en la fiesta de cumpleaños de mi sobrino, un agasajo familiar, a la cual no era momento de llevarlo, porque significaba dar explicaciones a mi familia de otro “nuevo amigo”. 
Al cerrar la puerta, la fuerza de la costumbre como siempre nos acompañábamos- le eché llave a la puerta  y a la reja. 
Efraín no se percató que lo dejé encerrado y pasados unos minutos (no podía perder tiempo), comenzó a desconectar el televisor de plasma, el DVD, el mini componente etc. Estaba decidido a robarme ahora que se había ganado mi confianza. 
Mientras que yo unas cuadras adelante me percaté que había olvidado el regalo de mi sobrino, vire el coche y me volví hacia mi departamento y en ese instante caí en cuenta que, había dejado encerrado a Efraín.  
Llegué, abrí y mi sorpresa fue mayúscula, cuando me dí cuenta que el muchacho que apenas tenia poco de conocer me quisiera agradar, queriendo cambiar los mueble y darle otro aspecto al departamento y, obviamente limpiar los rincones en donde ni la señora que me hace el quehacer, suele asear.  
- “¡Pobrecito!”- pensé. Su estupor fue mayor que el mío, se ruborizó y quedó mudo al quererme explicar que me quería agradecer de ese modo –pues no tenia otro- su acomedimiento. 
- ¡Hermoso, no te hubieras molestado! – Le expresé dándole un fuerte abrazo- este remodelamiento me hubiese encantado que lo hiciéramos juntos-  
-Mjh, no es nada, quería granjearme, pero llegaste y el sorprendido fui yo-  
-¡Anda, anda!, ponte una camisa limpia, arréglate ese pelo y me acompañas a la fiesta ¿va? 
Efraín se quitó la gorra, se acomodó el cabello con agua y gel. Salimos del departamento entre risas y a mi se me olvidó echarle llave a la puerta y a la reja. 

                                                    www.adolfodelgadillopadilla.blogspot.com 
                                                   Mail. Adolph_5@hotmail.com