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lunes, 7 de julio de 2025

EL INSTANTE


La felicidad es un periodo y se puede calificar como divino. 

Ese estado puede estar envuelto por circunstancias adversas, pero la condición humana en todo su poder la traduce tan solo a un instante personal.

Así que, capturar esos micro momentos es saber identificar y leer el códice de la vida.

lunes, 12 de mayo de 2025

BARQUITO DE PAPEL

Cuando llovía las calles se inundaban, apresurado corría a hacer mis barquitos de papel anhelando que pasará un coche y los hiciera naufragar ¡Con las gigantescas olas que me imaginaba! ...


Y así, como un juego la vida comenzó...

domingo, 26 de enero de 2025

¡NOS ROMPIMOS!


Es urgente recordar que vivimos una emergencia en la que perdimos seres queridos para retomar el miedo, la vulnerabilidad, sensibilidad, tolerancia que mucha falta nos hace en estos días que parece que ya olvidamos por desgracia.

Nos aferramos a la vida, evocamos lugares, momentos, recuerdos, pero nos olvidamos del respeto a esa vida que se nos escapaba y que pendía de un hilo, perdimos la brújula que esta experiencia, nos habría enseñado.

Tal parece que olvidamos la empatía a la vida misma, al otro, al dolor y necesidades de nuestro prójimo.

Resurgimos más agresivos, indolentes, amnésicos ¿No se supone que debimos de haber crecido humanamente? 

¡Nos rompimos!

sábado, 16 de noviembre de 2024

¡QUÉ SE NOS NOTE EL HAMBRE!



¡Qué importa que se nos note el hambre, pues comamos!

¡Qué importa que se nos note la tristeza, lloremos!

¡Qué importa que se nos note la alegría, riamos!

¡Qué importa!

Se vale estar preocupado, tener miedo, inseguridad.

¡Qué importa que se nos note el amor, gritémoslo!

¡Qué importa que se nos note la locura de vida que llevamos dentro!

jueves, 24 de octubre de 2024

SIN TIEMPO


No me diste tiempo para amarte lo suficiente en esta escacez de sentimientos rotos.

De confusión desenfrenada que se agolpaba inmaduro en mi joven corazón.

En la brevedad líquida del tiempo te escapaste sólida en lágrimas secas e inexistentes.

Me quedaron fragmentos nítidos que se disiparon en el olvido silencioso de dolor.

En la dimensión eterna del instante absorbido por deseos imparables de lo desconocido.

Del secreto que guarda la intriga y el misterio de vida que envuelve a la muerte.



jueves, 8 de agosto de 2024

PASÓ


Pasó el día de mis recuerdos más remotos, la sonrisa amorosa de mi madre, sus cuentos en las noches y el despertar con sus besos tiernos.

Mis primeros días en la escuela, el recreo, los juegos con amigos, las perfectas vocales por el gis dejadas.

La adolescencia indolente, belleza sorprendente, conciencia inmadura capaz de perderte y permanecer en penumbras.

Los golpes de energía inagotable, soberbia, locura desmedida, trancazos de la realidad que se imponía.

Las ganas de triunfar, el legado de la vida, frenetica carrera y en el hito de deseos tropezones de caída.

El cansancio por la lucha, agotado, sereno, reconociendo lo logrado, insatisfecho, inquieto, resignado.

De vorágine de inquietudes a la bonanza evocativa. La vida en un santiamén se reduce  a "Pasó", pasó lúcido, despierto, desprevenido algunas veces pero siempre juicioso.

Pasó... y tu recuerdo amoroso, absoluto... Quedó cálido en el invierno de mi trance terrenal, vigoroso hasta el final.



sábado, 31 de agosto de 2019

SENTIR



Sentir, sobre todo cuando la vida se te va, se te va en aquel sentimiento que para muchos es vanal.

Sentir y, a la vez dejar de sentir para tan sólo vivir el instante que a tu razón importa, por sentir.

Sentir sin sentir sin sentido y con todo el sentido que tienes para sentirlo tan real, tan tuyo.

Sentirlo después de que creíste haberlo superado, regresa y te recuerda que siempre estará.

Sentir que pasó, si, pero que es tan agradable ahora saber que pasa frente a ti sin dolor.

Sentir que cuando regresa, la vida te vuelve, por el recuerdo, por lo vivido, por sentirte vivo.

Sentir por la emoción, por la esperanza y seguridad que ya no será, pero que fué y en tí está.

Sentirlo tuyo, de nadie más, con nadie se fue, en tí se quedó; te pertenece el suspiro eterno.

Sentir, no por el sólo hecho de sentir, porque solo viene y mantiene perenne la flama que jamás se extingue.

Sentir aunque la vida termine y sentirse vivo aún después de saber que yo me voy pero el se queda.

Se queda en cada molécula del universo que dispersa el amor en cada ser para volver ser.

Adolfo Delgadillo Padilla

sábado, 22 de junio de 2019

ESTADIO



En verano la vida se alegra pero si no te tengo enferma.
En otoño los árboles dan libertad a sus hojas secas, ya no reverdecen y tú cautivo me tienes.

Es invierno y si no caliento este tu corazón con el tuyo... Lo congelo.

Los cristales se empañan y se humedecen mis raíces.

Desempaña esta intensidad para no dar pie a la oquedad que espacio no ha de quedar.

Ajeno a tus deseos, deseo ser deseado, no importa los estadios que me llevan al deseo impropio porque te deseo.

Toda tú; dentro de tí, toda; fuera de mí, toda; dentro o fuera los dos pero juntos y yo dispuesto a tí a:

Reverdecer los campos, que mi rocío enjuge tus pétalos y empañe con nuestro aliento los cristales de la piel.

Amada, recordad que las estaciones son como un tatuaje en la piel, se apergaminan.

Y mis sentimientos hacia tí son el instante original, son el presente o sea el eterno retorno.


RECAPACITAR



Qué me miras porque vivo.
Si vivo trato de gozar.
Mis sueños son futuro.
Qué mi pasado he de dejar.

Qué pasado me atormenta.
Si hoy no puedo vivir.
Volver a lo que tenía.
Necedad por disentir.

Este mundo es el fin de lo que no debiera existir.
Si antes nada era, hoy en contra de mi voluntad dejará de ser.

¡Y sí es! no aprovecho su generoso ser.
Es sin percibir y la dejo pasar sin distinguir.
Que es el único regalo que para nadie a de ser.

Mío es y así generoso lo puedo donar, pero...
Conmigo me lo he de llevar.

No es lenta la belleza, ni lenta la destreza, el final siempre llega.
Llega aunque llegues a tener tesoros y dejar. ¿Qué dejas? De todos modos todo es dejar.

Dejar el camino andado y dejar todo aquello que fue dado.
Y los que se quedan con aquello en un santiamén será gastado.

¿No es mejor disfrutarlo con aquellos que te han tocado?
No tener empacho de disfrutarlo.
¡Qué miras porque vivo y no dejas vivir por lo que vivo!

Ni el viento ni el lodo resguardarán tu aliento en los otros.
Sólo a aquél que por hinojos brindó lo que a tus ojos ves.

Cuando al revés por humildad debería ser.

Qué me miras porque vivo, qué envidia por tener lo mismo que se te ha dado sin valer.

Todo lo nuestro es un suspiro y cuando sea eterno ha de ser.

¿Dónde está el vestido, lo comido? Ya todo pasó.
Así como pasan galas, la pobreza también no será recordada.

Comparte en esta vida que si dejas de dar ahí tu vida termina.
Nada se apresta para el final si acaso no es el llegar.

Que todo lo que anhelamos ¿Qué fueron para otros y para nosotros? terminarán en lo que pisamos.

Cosas prestadas que el amor no han podido comprar.
Así qué, sigue atesorando cuando el mayor tesoro no es sabido ser dado.

¡Qué miras porque vivo! No detengo mi camino, que sé muy bien por quién vengo y a donde me dirijo.


viernes, 21 de junio de 2019

EL FERROCARRIL

EL FERROCARRIL

Viajar en tren es la experiencia más emocionante que he tenido, desde saber que para llegar a mi destino me tardaré tres veces del tiempo que me llevaría llegar en autobús y que de antemano eso es lo que busco. Siempre me fascinaron los trenes, verlos correr sobre unos rieles con su inconfundible sonido avisando que venía y entre más vagones mejor, era alargar mi dicha al verlo y si contaba con pocos vagones me desencantaba.
Viajar sin prisas, disfrutar el paisaje, comer en todas las estaciones de tren en la que los habitantes del pueblo al que paramos nos ofrecen, dejarte llevar por el tiempo que pareciera pasa más lento, conocer gente con la que te cruzas en el pasillo para ir a tu camarote o en el restaurante que está delicadamente arreglado con un florero y manteles limpios, luz tenue evocando tiempos mejores de cuando comenzaron a funcionar.
Invariablemente me afirmo: "Porque Dios quiere que exista todo aquello que al hombre sirva, pero nunca que el hombre se sirva de aquello para dañar al hombre y como muchas cosas que aún no se conocen, ya existen en la mente del hombre porque hemos sido capaces de llegar más rápido pero parece que somos mucho más lentos de entender". Es muy común ponerme filósofo en cuanto me siento en contacto con la naturaleza, se me despierta un sentido desconocido para mí.
Voy en el comedor del tren y me es imprescindible ver el paisaje, leer y escribir al mismo tiempo porque es un regalo que me merezco.
Tren, el camino hecho con fríos rieles que te conducen a un destino; muchos dicen que ya está marcado, pero sin vida no hay derecho de viaje y en determinación de lograr lo que uno busca, no hay sendero seguro.
Pasar por una vegetación que parece que la locomotora corta a su paso y las plantas a su vez limpiaran los vagones dejando un refrescante olor a pino, eucalipto, flores silvestres, vacas pastando, agua, humedad, el frescor de la noche y también saber dejar pasar la vida o saber disfrutar de ella sin apuros.
Ese movimiento y sonido que hacen las ruedas sobre los durmientes no tardan en relajarme y pienso que: para saber del mundo es necesario distinguir las huellas y quizá el del viajar era la manera ideal después de caminar y saber vivir. Una peculiaridad de viajar en tren es que haces plática con todos, es como si fuera una casa rodante en el que unos bajarán antes que otros.
Adaptarte a los diferentes cambios de clima a los que uno pasa por los diferentes lugares, tener que asearse lo elemental y disfrutar de la película que el recorrido nos brinda; niños, mujeres con bebés en brazo, campesinos con sombrero en mano nos mandan un "adiós, adiós" y me preguntó ¿Cómo será su vida, ellos desearan saber de la nuestra o quizá miran en el paso del tren el momento más rápido de su rutinaria vida? Porque esperan ese momento, se ve que unos minutos antes ya están en espera, sentados, unos en su silla, el paso de la modernidad.
Viajar en tren de ninguna manera resultará vanal, te hace recapacitar y pensar en lo relativo del tiempo, que hay otra forma de visualizar la existencia, la diferencia de trasladarse y de saber llegar.
Por esto creo que una de las cosas que Dios quiso que existieran es... El tren.


martes, 18 de diciembre de 2018

SER



No hay necesidad de saber que el cuerpo está formado por más de 100 billones de células y dejarse sorprender de lo maravilloso que es un ser humano y pensar al mismo tiempo que puede ser parte de la casualidad su existencia. No.
Todo esto me lleva a recapacitar que con un poco de sentido común nosotros los hombres deberíamos de sentirnos pésimos en cuanto cometemos un mal en contra de nosotros mismos. Yo, uno de ellos, cuando en mi ignorancia, insensibilidad he atentado al levantar falsos, perjurio, o sentido odio, resentimiento, deseos de venganza; es ir contra lo que es divino por el simple hecho de que son mis semejantes y seres unicos. Así como es la vida, debería ser venerada, respetada y llevada a lo más sagrado del bien, porque por ese bien, que es el amor, hemos sido creados.
Sin olvidar que somos seres perfectibles y no perfectos y por esto, estar siempre en la búsqueda de esa perfección.
Cómo poder hacer entender a aquél que asesina, secuestra y encuentra su propia perdición, porque no existe recompensa que calme su consciencia aunque sea en aquel instante divino al que absolutamente nadie escapa y que al agredir a un semejante si atenta contra todo un universo llamado vida; es por esto, si a alguien de los que se les facilita robar, engañar, defraudar, jugar mal a cambio de un placer pasajero, están atentando contra ellos mismos más de lo que pudieran imaginar, porque en el mejor de los casos es el arrepentimiento, pero en otros, es peor morir en vida sin un ápice de lo que nos caracteriza como seres supremos.
Me horroriza pensar el decidir en morir así, en acabar así, en dejar de luchar de vivir, vivir plenamente, dejándonos llevar por ejemplos de vida nada convenientes.
El mal es la ausencia del bien. Todos somos generadores del bien.
Ahora entiendo, quizá por la edad, por la experiencia que es maravilloso poder vivir y saber vivir con lo que uno tiene y no vivir por tener que tener lo que uno no puede tener; es un desgaste porque nos alejamos de los nuestros y de nosotros mismos. Es clara la diferencia en ser ambicioso a tener ambiciones, el tener ambiciones nos obliga a sacar lo mejor de cada uno para lograr nuestras metas y el ser ambicioso es desear lo del otro sin haber luchado, es llegar a un fin sin importar por quien pasamos y a quien perjudicamos.
Es tiempo aún de redirigir nuestro actuar con nosotros mismos para así ser generosos con los demás y darnos el mejor regalo; de que podemos darnos cuenta que nuestro poder es mayor cuando: amamos, perdonamos, regalamos, ayudamos, generamos, creamos, que cuando actuamos contrariamente.

Adolfo Delgadillo Padilla

miércoles, 26 de julio de 2017

SIN SENTIDO


Mi estadía en el mundo se asemeja a los ríos, que en cada lugar cambian de nombre: unas veces vida, otras tristeza o alegría o quizá melancolía, alegre soledad o soledad tristísima.
Como tu nombre ausente dejó mi existencia vacía y llena de dolientes recuerdos y un hueco que no logro identificar en dónde se localiza, si en mi pecho, a un lado del corazón; no sé, pero no me permite respirar. Quizá en el fondo dejar de respirar deseo, porque si tú no estás yo tampoco quiero estar.
Deambulo la vereda que corta el campo y que parece continuar su camino hacia el mar, ese mar azul que se encuentra abajo de la gran loma que divide mi pueblo.
Ya no encontraré tus pisadas sobre la playa y tampoco te he encontrado en mis sueños, tus apariciones en cada reposo nocturno por breve que sea se han agotado.
Me dicen que bien amé a quien mal me quiso y que tengo que obsequiar mi ausencia a quien no aprecie mi presencia pero, en realidad a tu lado yo me perdía, en tus brazos, en tus besos y ni como reclamarte que me regreses aquello con lo que te quedaste.
Subiré la loma, la andaré las veces que sean necesarias y desandaré el sendero, engañaré a mis pies, los obligaré a hacer surcos en diferentes lugares para qué: si en tí me perdí, perderme otra vez, que bien que se me da, ¡perderme! y, si es posible, ni yo mismo hallarme que nada de valor me quedó por todo lo que me hurtaste.

miércoles, 8 de febrero de 2017

MUERTE, VIDA, DIPLOMÁTICAS AMIGAS


Es indigo, es amarillo, bruma
y no te encuentro en la urna.
Es alegría, es melancolía
y aún no llegas todavía.


Me alegras con tu vestidura
añoro tu dentadura cuando
de anciana encuentras disfraz.

Esperas tu turno en el sepulcro
no te lo vayan a ganar, cuando
el futuro de una niña, luto pueda
convidar por el recuerdo de nuestra
realidad.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

ANHELO DE SER


Te abracé, mis manos
rodearon mi vientre
y sin querer fuiste
prisionero mi niño
inherte.

Mi anhelo fue tenerte
mis entrañas no fueron
tan fuertes, prisionero
mi niño por quererte.
Cautivo te deseaba
por besarte, sueño
extinto por lactarte.
Mi niño perdona
por desearte
por no encontrarte
y no tener la fuerza
de guardarte.

sábado, 17 de octubre de 2015

VIEJOS CONOCIDOS


A la muerte la conozco de cerca, en realidad no le he visto sus ropajes o, ¿si? quién sabe, tal vez lo que he mirado es su sombra en el mutis que reflejan los moribundos (que no saben bien a bien a dónde van), algunas veces es de angustia otras de una paz enexplicable, muy a menudo a oscuras, raramente con un halo de luz y esperanza.
La conozco no porque pasara frente a mi, más bien yo he ido en busca de ella. Cuando era monaguillo, acompañaba al sacerdote a dar la extrema unción a los enfermos.
La muerte no sólo se presenta como nos la cuentan, la muerte tiene diferentes caras como: en la incapacidad de darse, vanidad, orgullo, soberbia, odio etcétera... es como ir muriendo poco a poco. Por eso es importante saber a qué tipo de muerte nos enfrentamos en el día a día, ya que sin darnos cuenta vamos muriendo antes de encontrarnos con ella.
El dar la vida por alguién no es morir, dar un pedazo de nuestra vida: cuidando, amando o procurando; suma vida a nuestra existencia.
Somos tan arrogantes que con una sola visita al cementerio nos daremos cuenta que hasta los ricos, famosos, reyes, genios y bellas e inteligentes están allí para demostrarnos que somos finitos... mortales y, por qué no, "miserables".
Para entender a la muerte hay que saber amar, amar no sólo a los que creemos amar o decimos amar, sino a aquellos que por malos entendidos dejamos que se alejen o más correctamente, nos alejamos; porque entonces, cuando nos toque el tiempo de partir, no moriremos, más bien desaparecemos; morir es tener un fin y desaparecer significa el no haber dejado huella alguna.
El amor no es amor si no trasciende más allá de aquellos que digo amar (la esposa e hijos). El amor se comparte y la muerte también. El amor es una fiesta, la muerte debe de serla; por esto, a esta fiesta es a la unica que llegamos sin ser invitados.
Sin embargo hasta en la muerte nos empecinamos a ser indiferentes, egoístas "yo no quiero funeral" o "no quiero en mi funeral a fulano" Debemos compartir este aprendizaje como una experiencia de la vida para seguir unidos aún en la muerte y no en el olvido y la oscuridad.
Finalmente tengamos en cuenta que una sola sonrisa es un estallido que pone en orden las catástrofes del alma y a la muerte ahuyenta por muy cercana que esté.

miércoles, 13 de mayo de 2015

AGUA


Eres brochazo azul, delgada pincelada transparente e incolora, verde agua, turquesa indefinida, mosaico cortado por rayos de luz, dedasos de Van Gogh.
Revestida de follaje, arte, vida, muerte oculta, árboles que te resguardan del sol quemante, nubes fotografíadas en tu superficie que es casa del sol, luna y cuando me asomo, casa mía.
Perteneces, te compartes y muchos por tu ausencia fenecen cuando arrebatas al indefenso de vivienda.
Ojo de dunas y cactacias, de flores milagrosas, espejismo bendito bálsamo de mentira, cualquier tesoro es mínimo con sólo una gota tuya.
Delicioso maridaje con frutos salvajes.
Te me antojas amarillo, rojo, rosa, vino.
Caes como lágrima de Dios cristalina o Maná de cielo húmedo estrellado.

viernes, 20 de marzo de 2015

SOPLO DE VIDA


Vida viva, vida real, irreal existencia, sueño profundo, ligera estadía, insoportable llevarla.
Vida fantástica, de ensueño, pesadilla desafiante, instante divino de euforia prolongada y eterna desdicha.
De risas la vida, con llanto despide y con llantos recibe. Esperanza tierna, marchita.
En tiempos enfada, en tiempos cansada con lapsos de tregua que embriagan.
¿Quién cobra el aliento por digno portento? ¡Quién dona el milagro derechos obtiene!
Quien juega la vida en actor se convierte, tan mala es la paga que sales con nada. Más en el trance es mas facil que dejes.
Vida demente, sensata, vida de furia, prudente, lejana... inminente.
¡Vida! ¿Por qué te cobras asi? El pago por vivir es sufrir ¿y para qué? si de todos modos el último pago es morir.
¿O cobraste tan poco por el azar que rozó en mi?

sábado, 1 de febrero de 2014

LA PROMESA



No me tildes de ingrato
que hasta en los gratos
tu imagen envuelve de 
grises mis azules ratos.

Mi deseo es no verte
tan pronto como querías.
Sí en el lugar que habitas
es imposible el no llegar.

Mas ten paciencia querido
deja disfrutar el breve
espacio de la vida que
eternamente me tendrás.

viernes, 21 de octubre de 2011

Cuidado con tu ligue


Tu coquetería insistente hizo virar mi atención, no podía creer que tú, tan bien plantado de cara, cuerpo y percha se instalará en mi. Me sentí irrigado desde el principio por tu sensualidad, mirada misteriosa y de tu "no sé qué".
   Pero ahí no comienza la historia, inicia con los juegos arenosos y canicas, pantalones raidos en las rodillas, codos llenos de costras por las múltiples jugarretas con mis primos y cuates, las risas estridentes y los olores del tradicional mole de Actopan, pero especialmente aquel que mi mamá preparaba en mi cumpleaños. Este festejo me hacía sentir especial.
-¿Cómo te llamas guapo?- me preguntaste. Casi desmallo mis sentidos "me habías hablado".-¿Qué te comieron la lengua los ratones?-casí me ahogo con el sorbo de cerveza, habiendo tantos cuerpos, caras y actitudes positivas ¿Por qué te fijaste en mi?-Todavía no es hora mejor ahógate con esto- y baje la mirada a aquello que me señalaste. Era llamativo el asunto, más bien fué el movimiento de pelvis que hiciste hacia adelante lo que me excitó.
No es fácil separarse de la familia pero las circunstancias lo exigían , mis buenas calificaciones, las ganas de salir adelante, no de salir de mi tierra, como muchos anhelan, no. Yo amaba los alminares del convento, su capilla al aire libre, su amplio atrio, mi escuela asaltada por los centenares de alumnos, el sol, la lluvia y los grillos.
-Perdón, es que me tomaste de sorpresa, me llamo Vicente- que seductor me sonreíste, una corriente eléctrica despertó mi lívido, mojando impunemente mi calzoncillo.
Esperaba cada fin de semana para visitar a mi mamá, allí en donde era Yo y no me sentía señalado por no utilizar ropa de marca, poder comer con los dedos y hacer cucharitas con la tortilla, andar en pantaloncillos cortos y sin gel. Mi mamá me recibía con tanto amor y me levantaba el ánimo "Ya mero terminas mí'jo, es el último estirón para que acabes tu carrera".
-¡Mira! No aguanto mas, deseo estar contigo ¿tienes a dónde ir?- pensé que no podía llevar a nadie al depa porque mi roomate me había aconsejado que núnca lo hiciera y menos cuando estuviera solo.
Mis gastos eran pocos, mi sueldo era aceptable. Para mis veinticuatro años mis ilusiones tomaban apenas forma, ahorraba para comprar un auto y traer y llevar a mi mamá "Aunque ella era feliz allá en Actopan" -Vete con cuidado hijo, que dios te bendiga-siempre con esas palabras me despedía.-Si mami,  nos vemos el otro sábado-me puso en una bolsa de supermercado,  queso, tortillas y unas guayabas.
Esos días mi roomate no se encontraba y muchas veces me sentía solo y se me vino a la mente que podía compartir con alguien unas quesadillas con epazote y el queso. Decidí que si. Te llevaría al depa. Tenias una expresión sana, no tenia de que preocuparme. Nos iríamos en tu coche. Llegamos y comenzaste a ponerte nervioso, lo cual me transmitiste, supuse que era por la premura que yo también sentía .-¿Gustas algo de beber?-quería relajar la tensión, pero tus ojos ya se había desorbitado y antes de estirarte la cerveza fría
me acertaste una puñalada, habías tomado el cuchillo con el que corte los limones.
Mi familia aceptaba y respetaba mi orientación, de echo me admiraban. Los planes de vida eran: viajar, comprar un modesto departamento y departir con amigos y ¿por qué no? una pareja a mi lado, a esa edad casi todos la deseamos.
No sentí nada, de ese dolor que nos imaginamos, sólo cuando enterraste el arma blanca por segunda vez, sentí caliente, no daba crédito, no pude defenderme, porque no lo esperaba, me aferré a tu mano flageladora para tratar de desarmarte y no mellaras mas mi cuerpo, pero eras mas fuerte; no me quedaba tiempo y tampoco la suerte de vivir para contarlo. En este momento lánguido defendí con inocente incredulidad mi vida. Ya no siento nada ni pienso en la responsabilidad que le dejo a mi amigo ni en el dolor que les causará mi suerte a mis seres queridos.
¡En verdad que no siento nada! Sólo un hormigueo que va recorriendo todo mi cuerpo, luego frío, adormecido. Me quedo dormido, en paz como mis sueños que ya no se desplazarán, se quedarán estáticos. Como la semilla que dará frutos, germinará en cada uno de ustedes que luchará por medio de la conciencia y permitirán que los sueños de cada uno se activen, pululen y nunca jamás detengan la fuerza, fe y coraje de lo que cada uno de los seres humanos estamos hechos.