Retira la piel que vislumbra la pasión que alimentas en mí.
Desnúdame y descubriré todo tu ser que se ocultaba a mí.
En este instante no hay nada escondido, nos hemos desnudado.
Es un terreno nuevo, sorprendente que vale la pena tantear.
Cuando nuestros rasgos no empatan con nuestro interior, es necesario aclarar lo tierno que somos.

Muy bonito!!!!
ResponderEliminarUn sensual y hermoso relato
ResponderEliminarMe agrada que te guste. Gracias Oscarín.
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