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miércoles, 15 de abril de 2026

LA VIRTUD DE HOY


El día anterior y el mañana restan el ahora. 

Yo, cariño, he desvirtuado el hoy, he nulificado su importancia; entonces no he perdido un día, ya perdí tres y te he perdido a tí. 

Mi locura, hacía planes y en este instante destruía el sueño que pensaba para tí y para mí. 

Mi razón, por no vivir, hoy preocupado por el mañana y querer arreglar el pasado, no puse atención al presente. 

Al sol de hoy me queda pensar en vos, anhelo mío, ya sin recriminarme lo vivido y sí, sabiendo que mañana en mi mente estarás presente por siempre. 

El tiempo no espera a que cambie el pasado ni se preocupa por detener el futuro, ni se ha molestado por ordenar al presente... Solo lo ve fluir. 

Hoy perdí, pero también gané, la experiencia llega demasiado tarde, poco es el tiempo para practicarla y eterno para olvidar.

miércoles, 12 de febrero de 2025

LO QUE CUENTA


Cuando no es conformarse, es disfrutar.

Cuando no es el lugar, es la compañía.

Cuando no es el regalo, es el detalle.

Cuando no hay chismecito, entonces no vale la pena.

Disfrutar el instante con gente maravillosa es inolvidable. 

jueves, 24 de octubre de 2024

SIN TIEMPO


No me diste tiempo para amarte lo suficiente en esta escacez de sentimientos rotos.

De confusión desenfrenada que se agolpaba inmaduro en mi joven corazón.

En la brevedad líquida del tiempo te escapaste sólida en lágrimas secas e inexistentes.

Me quedaron fragmentos nítidos que se disiparon en el olvido silencioso de dolor.

En la dimensión eterna del instante absorbido por deseos imparables de lo desconocido.

Del secreto que guarda la intriga y el misterio de vida que envuelve a la muerte.



sábado, 27 de mayo de 2023

¡QUÉ TARDE ES!

 

Que tarde es, las manecillas agotaron su tic, tac.

Las horas corrieron, los minutos tan lentos frente a mi aburrimiento.

Sin darme cuenta el tiempo se me esfumó, perdí mi oportunidad, ahora a lamentar.

Alargar el tiempo es agonía, luchar contra él es acortar la vida.

¡Se acabó! El Manantial de lágrimas se secó ahora que quiero llorar.

Lamentarme porque mi oportunidad no volverá, la vi irse.

Apresurar el fin, inevitable. Solo queda esperar ¡Se acabó!

Inimaginable ahora decirte "Te amo, perdón, volver a empezar".

Ya no hay lugar para intentar, de apreciar, probar. El viaje eterno se acerca.

Tarde es para desear, soñar, acariciar las nubes y las crestas del mar.

Dejar al aire correr por las ventanas, que travesuras haga en mi casa.

¡Ya! Ese amigo, mi enemigo se volvió contra mi deseo de aprovechar el tiempo.

Agoté al compañero el tiempo, lo cansé, vuelta se dió dejándome así.

Mirando escapar los últimos rayos de esperanza que alguna vez profusamente me cubrieron.

Qué tarde es para arrepentirme y humilde aceptar ¡Qué tarde es! 

¡No es tarde aún!



miércoles, 25 de enero de 2023

LLEGARÁ


Siempre me he sentido orgulloso de vivir solo, de ser independiente, viajar con mochila al hombro por todas partes del mundo: India, Alemania, Chicago, Nueva York... Departir con mis amigos en tertulias de café y alguna que otra ocasión salir juntos a un paseo, pero después de las experiencias me queda claro que es insoportable lidiar en ámbito de intimidad con alguien. 

A mí familia la veo cada semana, pero con el único hermano que tengo no me llevo, será porque le quite el lugar privilegiado que tenía antes de mi llegada al mundo. Pienso en los hermanos anteriores fallecidos de Vincent Van Goh y Salvador Dalí que les pusieron el mismo nombre de sus hermanos difuntos causándoles un trauma que cargaron toda su vida al leer sus propios nombres inscritos en las tumbas. Por esta razón, creo que mi hermano, aunque distinto, era agresivo conmigo, quizá hubiera deseado que yo no existiese, causándole lo que psicologicamente se llama "Trastorno de identidad disociativo".

Posiblemente por esta situación fui más despegado y busqué el vivir solo.

La gente me preguntaba mi edad y  orgulloso les respondía, tengo setenta años. Jamás me imaginé que la vejez fuera tan cruel ahora que tengo ochenta, la edad de Matusalén. Mis capacidades han mermado considerablemente, no sé hacer nada, sobrevivo de mi raquítica pensión, pierdo la orientación. A cierta edad uno se aísla del mundo, dependes de los demás pero yo no tengo a nadie, bueno, cuento con un amigo pero no es lo mismo que el haber tenido una pareja, hijos. Mi amigo me dice que no debería quejarme, que lo tengo a él y muchas veces es mejor estar solo que vivir una decepción al ver que tus familiares en los que supuestamente te tendrían que cuidar, te abandonan o cobran tu dinero y te dan una vida miserable.

Es canija la vejez, anteriormente me bañaba diario, ahora con estos fríos solo espero hacerlo en cuanto llegue la primavera, mi amigo me baña y varias veces le he dicho, no manito, espérate a que el clima cambie.

Siempre he gozado de cabal salud, no padezco de nada, más bien los amigos de mi generación han partido; un día recibí la llamada de Pepe y me preguntó -¿Conoces a alguien que tenga cáncer? - Le respondí -No. A los pocos meses él falleció de cancer . Una ocasión fueron a echarle pleito a Jesús, un amigo muy apuesto, con pistola en mano un hombre le gritaba, ¡baja, porque te voy a matar! Y éste muy envalentonado bajó y el agresor le disparó. Así, unos de una manera, otros de otra se han ido y me he quedado sin amigos.

Mi amigo me terapea queriendo levantarme el ánimo, deberías de estar agradecido de haber sobrevivido, tienes vida, experiencia, la jubilación es eso ¡Júbilo! Tienes todo el tiempo del mundo para hacer lo que se te dé tu regalada gana. 

Me acaba de caer el veinte, si. Si padezco de ser obsesivo, si tengo, o no tengo, nada me acomoda, efectivamente mi problema es la ociosidad. 

Ya son las 9 pm, acabó el día para mí, a éstas alturas yo ya duermo como un niño, muchas horas. Deseo, pido ya no despertar, la vida representa para mí una carga que me cuesta y ya no quiero seguir.

Se me olvida que le dí instrucciones a mi amigo para que se encargue de mi cadáver.

-Hola hermoso ¿Cómo estás?

-¡Aún no me he muerto!

-Uno no decide cuándo morir.

-He pensado en el suicidio ¿Tú me ayudarías?

-No ¡Cómo crees!

-Es que en verdad, compréndeme.

-Si lo hago. Debes de vivir esta etapa, no estás solo, además el día que uno parte estará toda la eternidad en ella. Vive, reflexiona, quizá debes de reconciliarte con la vida.

-Tienes razón, aceptar que ya soy un anciano. 

Gracias.



sábado, 23 de enero de 2021

SÚBITO


Esto no nos dió el tiempo para poder recordar, ya que el recuerdo no tenía cabida en el vertiginoso final.


Ya no reiremos, lloraremos, añoraremos, ni miraremos en nuestro interior lo vivido.


No, no tendremos ese placer de tener un futuro porque ese mañana no llegará.


Nos quedaremos con las ganas de volver a vivir dos veces por el recuerdo.


La esperanza se ha desvanecido en nuestro amargo destino.


La oportunidad que creíamos venir se fué con el hálito de vida que pensábamos eterno.


El fruto de los nuestros sin embargo habrán entendido la importancia de esperar.


Porque hay mucho que ganar aunque se haya perdido y la fé... se recuperará.


Adolfo Delgadillo Padilla

lunes, 4 de noviembre de 2019

¡ESPÉRAME!



Espérame en la lentitud del tiempo, en el sueño prolongado y en la tardanza del paso lerdo.

En lo inhóspito, en lo desconocido, en lo tangible de tu ser, ahí donde sólo tú eres, donde sólo yo puedo entrar.

Donde todos viven y donde nadie ha oído hablar.

Con la certeza de que allí estaré, en un abrir y cerrar de sueños. Hazlo, aunque me ignores.

Aunque finjas que me esperas, en contra de lo que piensen los demás aún teniendo la certeza de que no llegaré.

Está allí donde te dejé, cubierta de ilusiones, llena de vida, pero no lo hagas si la flama de tu espíritu ha extinguido la luz de tus ojos.

En tu oración eterna, en tu gratitud, de ilusión ciega, sin pena.

Que aunque no llegue, esté yo antes de que empezaras a aguardar mi llegada.

jueves, 22 de noviembre de 2018

ARREPENTIDO



Me peleé por la cama con mi hermano, ahora duermo solo.
Me peleé la pelota con mi amigo, ahora tengo la pelota pero no con quién jugar.
Me peleé el puesto de trabajo, ahora tengo puesto y no tengo tiempo.
Me peleé por dinero, ahora con tarjetas de crédito viajo.
Me peleé por partidos políticos, ahora los veo haciendo coaliciones.
Me peleé por el amor de mi vida, ahora ni su nombre recordé.
Me peleé por no querer compartir, ahora nadie quiere compartir conmigo.
Me peleé por comida, ahora me falta con quién brindar.
Me peleé por esperar a unos, ahora los otros ya no están.
Me peleé por hacer dinero, ahora no sé qué hacer con el.
Me peleé por la juventud, se me olvidó pelearme por la sabiduría.
Me peleé con la vida... nadie le gana a la vida.
Me peleé con la soberbia, ahora con el espejo discuto.
Me peleé con el perdón, ahora que es tarde lo pido.
Me peleé por tonterías, ahora ni con quién hacerlas tengo.
Me peleé con la muerte y se me adelantó.
Me peleé tanto que ahora ni fuerzas tengo para mirar este segundo de vida que me queda.

Adolfo Delgadillo Padilla

lunes, 5 de junio de 2017

LO INEVITABLE


Tiempo, devuélvete por donde vienes, no se te ocurra pasar por mi periferia y respeta mis años mozos.
Ya que eres cruel, arrasas con mis sueños y le pones olvido a quien me besó los pies.
No contamines mi presente con tu presencia porque le quitas esencia y te llevas lo vivido vertiginosamente.
Detén tu ritmo cuando visites mi espacio para que mis vivencias sean inmarcesibles cuando sean sólo de encanto.
No me atormentes con tu sigiloso paso para dejar mi lozanía en el pasado, ¡retirate, ignorame! ¡Y no me arranques todo lo que amo!
Que tu cadencia sea como el tañer de la campana que dure si de gozo se trata y no te retires como su eco cuando amarguras sea lo que cargas.
Tiempo, si no es sabiduría que has de dejar más vale que tarde tu llegada y si de madurez se trata que solo sea por mi experiencia mas no por que insistas en llevarme la contraria.
O de menos tarda, cristaliza tu estadía en mis momentos de serenidad, que así, si te doy permiso de andar.

miércoles, 13 de mayo de 2015

LA ESTACIÓN


El tiempo se detuvo en nuestra niñez, dimos por hecho que siempre íbamos a ser niños.

El tiempo se detuvo en nuestra adolescencia, creímos que siempre tendríamos juventud.

El tiempo se ha detenido en nuestra madurez, pensamos en la vejez hasta que el tiempo en realidad se detiene y ya no nos da tiempo de pensar.