Ya no me queda que ofrecer ni nada que pedir. En la carestía material viví con poco.
Y con un poco más gocé. Estoicamente es mejor mirar y ver pasar los momentos que no supe arreglar.
He hecho pausa a mi vida en el ajetreo emocional ocioso.
De tener que responder cuando el silencio habla.
Expresar cuando la emoción declina.
Indiferente a la activa vorágine.
Las compuertas del sonido he activado al sórdido mundo de mi alrededor.
Terminó el caos del deseo desenfrenado, hoy la sencillez me basta.
Se acabaron las carreras desbocadas para llegar a donde no quería, sino a donde me dictaban.
Hoy llego a donde quiero, pero antes tuve que llegar aquí conmigo.
Ya no doy complacencias.

Me parece profundo, introspectivo, poderosa y estoica..
ResponderEliminarSiempre es un placer leer tus textos tío..!
Saludos..!
Muy bien primo eres un chingon
ResponderEliminarExcelente reflexión
ResponderEliminarExcelente hermano, es un buen escrito, me llego he identifique.
ResponderEliminar