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miércoles, 12 de agosto de 2026

¡MI NIÑA!




La niña de los ojos rotos, la que esconde su mirada detrás de la ventana.

A la que le quebraron el alma rasgando el velo de su inocencia, la doblegaron.

Mi niña, de los ojos rotos, herido su corazón, su alma arrodillaron.

El tiempo ya no corre, dejar de existir desea, ya no hay tiempo para ella.

¿Quien te mira? Nadie, mi niña, a nadie le importas, a mí sí, pequeña.

Sal chiquita, ya no te culpes, tú no fuiste la causa de tu dolor.

Corre la cortina, abre tu ventana, que la luz de nuevo encienda tu alma. 

Hazte grande ¡Tan inmensa! abraza al perdón y recibe el amor.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

DESEO DE NAVIDAD


 En esta Navidad la sobriedad en el corazón debe hacerse a un lado, es momento de echar rienda suelta a la alegría, gozo, esperanza, perdón y a la reconciliación con uno mismo para los demás. 

La única sobriedad que debe penetrar en uno es en la soberbia, orgullo, pedantería, el trato con los débiles, los pobres. 

Es tiempo de recordar sin olvidar que festejamos el nacimiento de Jesús, hijo de Dios, nuestro salvador; quien trajo para todos el amor incondicional de su Abba, nuestro Papito. Estas fechas son una oportunidad de abrir nuestro corazón para dejar salir el rencor y permearlo de esa generosidad por lo cual fue creado. 

viernes, 31 de diciembre de 2021

ESPERANZA


Dejemos ir este año sin resentimientos por todos aquellos que se llevó, recibámoslo con fé. 

Pedir a Dios el coraje de afrontar la vida, de ser útiles a los demás, pedir perdón y ser felices.

Construir un mundo mejor para aquellos que amamos y por la humanidad.

Dejar la apatía y acercar la empatía a nuestro corazón para suavizarlo y darle una mejor salud.

Recordar todo lo que vivimos para fortalecer nuestro espíritu y entregarnos con esa fuerza a un mañana que Dios nos regala.

Ser dignos hijos del más grande de los grandes para preservar el don de la vida.

Seamos ese don que se brinda sin reserva a todo aquel que salga a nuestro encuentro.

Mantengamos nuestra luz encendida en nosotros y en todos.


Adolfo Delgadillo Padilla


De todo corazón son mis deseos para este Nuevo Año que Dios nos regala🕯️🎉🕯️🎊🕯️💫🕯️🙏🏼

jueves, 22 de noviembre de 2018

ARREPENTIDO



Me peleé por la cama con mi hermano, ahora duermo solo.
Me peleé la pelota con mi amigo, ahora tengo la pelota pero no con quién jugar.
Me peleé el puesto de trabajo, ahora tengo puesto y no tengo tiempo.
Me peleé por dinero, ahora con tarjetas de crédito viajo.
Me peleé por partidos políticos, ahora los veo haciendo coaliciones.
Me peleé por el amor de mi vida, ahora ni su nombre recordé.
Me peleé por no querer compartir, ahora nadie quiere compartir conmigo.
Me peleé por comida, ahora me falta con quién brindar.
Me peleé por esperar a unos, ahora los otros ya no están.
Me peleé por hacer dinero, ahora no sé qué hacer con el.
Me peleé por la juventud, se me olvidó pelearme por la sabiduría.
Me peleé con la vida... nadie le gana a la vida.
Me peleé con la soberbia, ahora con el espejo discuto.
Me peleé con el perdón, ahora que es tarde lo pido.
Me peleé por tonterías, ahora ni con quién hacerlas tengo.
Me peleé con la muerte y se me adelantó.
Me peleé tanto que ahora ni fuerzas tengo para mirar este segundo de vida que me queda.

Adolfo Delgadillo Padilla

miércoles, 8 de febrero de 2017

PRIMER MANDAMIENTO


Dios, juré no blasfemar
cansado estoy de amar
tuyo es el mandamiento
no lo voy a jurar.


Pequeño aprendí a llorar
y llorar tan pequeño me hace
por no perdonar.

El buen amor por mal
correspondido dolor.

Dios, juré no blasfemar
cansado estoy de dar,
dar al que mal me paga,
pagar no sacarle de mi alma.

Amar lo perfecto quiero,
quiero siendo imperfecto,
imperfecto encuentro mi
sentimiento.

Un corazón para amar o sufrir
Un cuerpo que padecer o gozar
Unos ojos para mirar o privar.

¡Señor o me quitas este don o...
yo mismo me lo arranco deste corazón
porque no entiendo tu razón!

¿Me perdonas o...
me tengo que perdonar yo?

viernes, 25 de julio de 2014

APRENDER A MADURAR

APRENDER A MADURAR

Quería remover las cajas y lo que terminé removiendo fueron los recuerdos.
En ese hospital no era bienvenido, por lo menos por la familia de Saúl, que en ese entonces ya no era mi pareja, pero el amor de él hacia mi seguía vivo, el mío se había quedado estático por el miedo a la realidad.
Todo comenzó o más bien empezó el final cuando tenía que soportar majaderias de sus papás, todo lo contrario de como me recibía Saúl de cuando me veía llegar a la hora de la visita. La muestra de amor se refleja sin darte cuenta, como pasar por alto los insultos, cambiar pañal, en una palabra me olvide de mí, para pensar en él.
En cuanto salía del hospital, me embargaba un sentimiento ambiguo, triste porque sabía el desenlace y liberado de tener el poder de alejarme de ese lugar, que me ahogaba, me deprimia. Siempre solo, andaba las calles, algunas veces húmedas como mis mejillas, otras secas, como me sentía. No veía nada, la gente me era ajena, el bullicio se acallaba, parecía levitar y a la vez sentía un peso inmenso sobre mí.
¿Alguna vez se han inundado de amargas cascadas de llanto por dentro? En todo ese tiempo aprendí lo que es el dolor propio, porque cuando se te muere un padre, un hermano, el amigo, es compartido, pero cuando se te muere el compañero de vida o el hijo, el pesar sólo te pertenece a ti -o eso creé uno-.
Por ser homosexual mi relación no tenía validez ni para mi familia, eso pensaba porque ellos estaban en lo suyo ¿Cómo pedirles que pensaran en mí?
Este trance lo vivi sin demandar ayuda ni atención, además no la quería, aunque la requería. Esa fue mi experiencia en la que me di cuenta que el amor que tenía era para donar y no deseaba de ninguna manera que mis hermanos pasaran por el camino que a mi me tocó.
Poco a poco veía como minaba la vida de Saúl, el ser que por nueve años fue mi amigo. Destrozado, se forjaba mi carácter y hasta una parálisis facial por la somatizacion.
El día que falleció no me avizaron, me di cuenta al llegar a la cama vacia, lista para recibir a otro paciente. Tampoco fui requerido en el funeral, algo así como, sin derecho de admisión, pero entré al anfiteatro del hospital, un lugar custodiado. Los forenses se compadecieron y me permitieron despedirme del cuerpo inherte con un beso en su rictus de angustia.
No recuerdo haber recibido el consabido "Lo siento". Por esto no albergo rencor, resentimiento, no había lugar para sentimientos mezquinos.
A mi familia la entiendo, nadie nos educa para estos casos, tal vez lo que deseaban era respetarme. Era claro que ellos estaban conmigo, que me entendían y que en ese momento yo no tenía la capacidad de pedir, sólo de darme a quien realmente me necesitaba al final de su recorrido.
En realidad a mis hermanos les ofrezco una disculpa por no haber tenido la humildad de pedirles y decirles: "lo mucho que me hacian falta".
Me doy cuenta que algunas experiencias deben ser y son personales y que no por eso uno se encuentra abandonado.
Terminé de dejar las cajas donde estaban, no era conveniente buscarles otro lugar porque avivan heridas que ya estaban sanadas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Sueño de Edipo

Comenzaste a tocarme exactamente donde el estremecimiento de mi  ser  daba al máximo, embelesado te suplicaba con mi sola mirada que no te detuvieras y sin miedo a mermar la intensidad de tu erección ni la lubricación extrema que tenias, empecé a tocarte a aspirarte.
El ambiente lascivo representado por tu sudor y mi taquicardia mesurada era un deseo necesario, libre de prejuicios, me abandonaría al placer del control, de sentirme amado, tuyo; una manera de entender que esto me libraría de mi desamor… abandono.
Lo emanado de tu piel de encino lo degusté sin prisas, las cadenas se reventaban, los lastres desaparecían poco a poco, los recuerdos se desvanecían, las heridas sanaban a pesar de que con precisión de cirujano invadiste lo pecaminoso, que en ese preciso momento se convirtió en lo utópico jamás sentido y puro.
No había duda hoy me queda claro, siempre me habías amado y venias a entregarte sin pudor ni culpa… la comunión tácita. Un orgasmo del alma que se asevera con un sentido “Gracias” Aunque sepa que eres mi padre.

                                                                                                     Te amo