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domingo, 8 de febrero de 2026

DESEOS ETERNOS

 



Retírate de mi piel que yo no puedo arrancarte de ella porque sería un suicidio no deseado.


Apártate de mi pasión porque puedo consumirte y es lo que más anhelo, pero ¿Y después?


Haz a un lado tu fuego porque si complazco completamente mi deseo, colapsa.


Me iré con tiento en tomarte en mis brazos imaginarios para saborearte hasta la eternidad.


Tu miel dada a mis labios, en gotas, despacio, mantiene lascivas pulsaciones vivas en mí.

lunes, 25 de marzo de 2024

INTIMO

 

Palabras ocultas, enterradas, escondidas muy en el fondo para evitar que lleguen donde deseaba fueran escuchadas.


Deseos, reprimidos por miedo, pena, inseguridad que se guardaron en el cofre de mis anhelos.


Sueños no alcanzados, vejados, pisoteados, burlados que despertaron en la madurez, reforzados.


Secretos que quieren dejar de ser, a punto de ebullir para materializarse pero quedan en el anonimato.


jueves, 26 de abril de 2012

MORIR EN EL INTENTO

  

Llevaba 3 mese  saliendo con Efraín, un muchacho moreno, delgado, de ojos expresivos y actitud varonil; en su comportamiento era educado, atento, pero reservado. 
Este tiempo fue necesario para tomarle confianza y, la verdad, cariño. Andábamos juntos a todos lados: al super, al cine, a comer, a una reunión con mis amigos; en todo momento quería estar conmigo, salvo ese día que era domingo, en la fiesta de cumpleaños de mi sobrino, un agasajo familiar, a la cual no era momento de llevarlo, porque significaba dar explicaciones a mi familia de otro “nuevo amigo”. 
Al cerrar la puerta, la fuerza de la costumbre como siempre nos acompañábamos- le eché llave a la puerta  y a la reja. 
Efraín no se percató que lo dejé encerrado y pasados unos minutos (no podía perder tiempo), comenzó a desconectar el televisor de plasma, el DVD, el mini componente etc. Estaba decidido a robarme ahora que se había ganado mi confianza. 
Mientras que yo unas cuadras adelante me percaté que había olvidado el regalo de mi sobrino, vire el coche y me volví hacia mi departamento y en ese instante caí en cuenta que, había dejado encerrado a Efraín.  
Llegué, abrí y mi sorpresa fue mayúscula, cuando me dí cuenta que el muchacho que apenas tenia poco de conocer me quisiera agradar, queriendo cambiar los mueble y darle otro aspecto al departamento y, obviamente limpiar los rincones en donde ni la señora que me hace el quehacer, suele asear.  
- “¡Pobrecito!”- pensé. Su estupor fue mayor que el mío, se ruborizó y quedó mudo al quererme explicar que me quería agradecer de ese modo –pues no tenia otro- su acomedimiento. 
- ¡Hermoso, no te hubieras molestado! – Le expresé dándole un fuerte abrazo- este remodelamiento me hubiese encantado que lo hiciéramos juntos-  
-Mjh, no es nada, quería granjearme, pero llegaste y el sorprendido fui yo-  
-¡Anda, anda!, ponte una camisa limpia, arréglate ese pelo y me acompañas a la fiesta ¿va? 
Efraín se quitó la gorra, se acomodó el cabello con agua y gel. Salimos del departamento entre risas y a mi se me olvidó echarle llave a la puerta y a la reja. 

                                                    www.adolfodelgadillopadilla.blogspot.com 
                                                   Mail. Adolph_5@hotmail.com