sábado, 22 de junio de 2019

POCO Y BASTO AMOR



Tan poco el amor y tan largo el olvido, olvido que no es olvido porque si te vas de mi recuerdo ¿Con qué vivo? Si vivo para el recuerdo y por el escribo los versos que te brindo.

Brindo por tus besos y por tu vida para esperar algún momento tu regreso.
¿Y si no vuelves?
Que tu imagen difusa me acompañe por siempre y, yo agradecido por mantenerme en vida.

Vida que pasa inerte sin verte, minutos que son eternos por no tenerte e instantes tan largos por pensarte y no tener las fuerzas de matarte en mi mente... ¡Hay que mi mente!


ENCUENTRO



Hoy me encuentro especialmente triste, lo sé porque puedo estar en armonía conmigo, sólo conmigo.

Me dan ganas de llorar y veo a todo el mundo tan ajeno al mío, pero capaz de sentir empatía por todo.

Pero son sentimientos que por el momento no es posible que empaten porque se desconocen entre sí.

Especialmente hoy veo la belleza del día, mi ánimo triste y vivo este punzante dolor que mi alma siente.

La nostalgia anida mi pecho ¡La había echado tanto de menos! Que ahora la vivo porque sé que se irá.

Hoy me encuentro nostálgico, con un dolor que mi pecho siente, ya sé como es y por eso la dejo.

Lo dejo, ya no me peleo, se que se irá; ya la echaba de menos, porque con ella se lleva muchas cosas que...

Sé, me limpiarán.

Hoy me preparo como el cambio de estaciones; me mudaré de piel, mudaré mi ser, mudaré mi yo.

Hoy muero y en mi sentir resucitan mis intenciones de volver a morir, de renacer para luego...

Volver a fallecer y resucitar en nuevas y limpias palabras que nadie entienda, ni quiero ser entendido.

Y hoy estoy especialmente triste pero sé que limpiarán el bagaje que ha saturado mi memoria.

Hoy me tengo aquí, de frente, a mi lado y me miro detrás, me reconozco, pero también me desconozco.

Me mudaré y ya no seré el mismo, ya no quiero ser el de ayer, deseo ser otro, tan distinto al que fuí.

Tan distinto al que soy y al que pienso ser... Mi fin; Ser feliz, dejar ir y seguir el camino que me toque seguir.

Y cuando la tristeza me encuentra, yo me entiendo con ella y me entiendo yo y  después se va, me deja...

Y vuelvo a ser yo, nostálgico, locamente enamorado y feliz de ser un ser tan inentendible.

Hoy vuelvo a ser yo, me acabo de encontrar, ya me había perdido y ojalá, si es que quieres, hallame.

Encuéntrame en la profundidad de mi nostalgia, de mi apatía; en la profundidad de mi no ser.

De ser quien ni yo mismo sé quién soy porque puede que la nostalgia me encuentre de nuevo...

Y me mude al que siempre deseé ser o a ese que nunca desearon otros que sea... Pero seguiré siendo...

El que nadie entiende, el que ha sabido ser para dejarse atrás y verse de nuevo del que fue ayer.

Hoy me encuentro especialmente vivo porque sé que no hay camino, que seguiré el mío...

¡Hoy me encuentro... Especialmente vivo!

POR TÍ



Si por insuficiente te doy mal pago recibo, si no te doy mucho y por lo que recibo no es más que pago justo.

Te pido por injusto al regalo recibido
que no he agradecido que si me pasan estas cosas, es porque vivo.

Vida no apreciada con todo lo que conlleva, que vida no es vida sin las cosas que lastiman.

Lastima también la alegría porque en ella se me olvida dar gracias por todas las facetas de la vida.

No me hagas pagar factura cuando en ti he puesto mi creer, sí en ti no recibo ¿a dónde iré? Que no he de querer,

No tengo a dónde ir y aunque mil caminos se presentan sólo escojo el ir a ti ¡Qué obstinado me volví!

Sana mis heridas o ¿quieres que las conserve aquí? Yo no sirvo para eso. No soy digno de ti.

Yo no puedo darte lo que Tú a mí me das, ingrato me comporto por no querer pagar el precio de esta oportunidad.

Póstrate en mis querencias que con una sola mirada tuya mis mellas consuelo hallarían.

Y si por mi pasión oídos sordos pondrías dale gusto a este corazón que por tí desvanecería.

Porque no hay camino accidentado que conduzca a tí sin flores mientras Tú permanecas a mi lado.

¡Imploro!


MI JUBILACIÓN



Hoy me levanto, aunque muchas veces sólo me despierto porque no me dan ganas de darme la parada, me siento vivo, lo que muy pocas veces siento, me preparo un café para que me despabíle siempre en cuanto abro los ojos lo hago, pero no siempre me despabilo y continúo en una lucha de querer activarme y otra de dejar descansar mi apatía que últimamente me acompaña.
Tenía esperanza que cuando llegara a esta edad me retiraría en paz, tranquilo, disfrutando las mieles de la jubilación del trabajo y de los hijos ¡Qué equivocada me dí! Mi dinero termina en manos de problemas que yo no me busco, mi tiempo se gasta cuidando nietos ¿y para mí? !nada!
Hoy tengo ánimos de tomar el libro que quedó abandonado, ir a la comida coreana y rematar con un té de jazmín que acompañaré con mi libro.
Tomo un baño que contadas veces lo disfruto por las prisas, unos huevos tibios que, casi siempre, terminanaban duros, café y pan tostado, ya ni se imaginen como terminaba el pan tostado, adivinaron, chamuscado.
Tomo mis pantalones color caqui, mi camisa verde con azul a cuadros y me pregunto ¿Me quedarán? Porque últimamente mi vestimenta son tenis, pans, y la playera que me servía para hacer quehacer; guauuu, adelgace un poco, yo creo que es por el pendiente al que me tienen mis hijos.
Me dispongo a apagar luces, aparatos, que no apagaba desde hace tiempo, porque no me acordaba o por las prisas de llegar a la casa de alguno de mis hijos para quedar al cuidado de los nietos, siempre hay que ayudar a los hijos con sus hijos; ah los nietos, terminan queriendo tanto a los abuelos que muchas veces nos volvemos alcahuetes de que coman golosinas, se  metan a los charcos... En fin. Ya traigo  las llaves, abro la puerta y "Rinnn, rinnn¡" El teléfono.
-Si bueno... !Vayanse al carajo... No son los nietos, son ustedes los que me han sometido, de hoy en adelante sólo acepto visitas e iré de visita!
¡No puedo creerlo, lo hice! ¡Ahora sí me júbilo!


viernes, 21 de junio de 2019

SÓLO EN TÍ



Me es impreciso lo que busco para mí, mi razón se ofusca y sólo en ti pienso.
¿Qué me das, qué mal pago, qué masoquista amor permite ésto?
¡El mío!
¡Que te quiere, que en ti creé!

El mío que te ve, que te siente cuando otros en ellos no te tienen y en el dolor gozo por tener todo, te reprocho y nada espero, pero siempre te pido, ese es mi destino ¿Y tú?
¡Seguro!
¡En ti me tienes!

¿Qué amor es este? Que los otros no te ven, no te sienten y por eso perseguido me encuentro, por tener la dicha de creerte.
¡Loco soy porque pido todo y nada espero!

Yo te quería más antes de conocerte y hoy por el miedo de alejarme, miedo de mí, no de tí
¡Perderme!
¡Oh placer!


EL FERROCARRIL

EL FERROCARRIL

Viajar en tren es la experiencia más emocionante que he tenido, desde saber que para llegar a mi destino me tardaré tres veces del tiempo que me llevaría llegar en autobús y que de antemano eso es lo que busco. Siempre me fascinaron los trenes, verlos correr sobre unos rieles con su inconfundible sonido avisando que venía y entre más vagones mejor, era alargar mi dicha al verlo y si contaba con pocos vagones me desencantaba.
Viajar sin prisas, disfrutar el paisaje, comer en todas las estaciones de tren en la que los habitantes del pueblo al que paramos nos ofrecen, dejarte llevar por el tiempo que pareciera pasa más lento, conocer gente con la que te cruzas en el pasillo para ir a tu camarote o en el restaurante que está delicadamente arreglado con un florero y manteles limpios, luz tenue evocando tiempos mejores de cuando comenzaron a funcionar.
Invariablemente me afirmo: "Porque Dios quiere que exista todo aquello que al hombre sirva, pero nunca que el hombre se sirva de aquello para dañar al hombre y como muchas cosas que aún no se conocen, ya existen en la mente del hombre porque hemos sido capaces de llegar más rápido pero parece que somos mucho más lentos de entender". Es muy común ponerme filósofo en cuanto me siento en contacto con la naturaleza, se me despierta un sentido desconocido para mí.
Voy en el comedor del tren y me es imprescindible ver el paisaje, leer y escribir al mismo tiempo porque es un regalo que me merezco.
Tren, el camino hecho con fríos rieles que te conducen a un destino; muchos dicen que ya está marcado, pero sin vida no hay derecho de viaje y en determinación de lograr lo que uno busca, no hay sendero seguro.
Pasar por una vegetación que parece que la locomotora corta a su paso y las plantas a su vez limpiaran los vagones dejando un refrescante olor a pino, eucalipto, flores silvestres, vacas pastando, agua, humedad, el frescor de la noche y también saber dejar pasar la vida o saber disfrutar de ella sin apuros.
Ese movimiento y sonido que hacen las ruedas sobre los durmientes no tardan en relajarme y pienso que: para saber del mundo es necesario distinguir las huellas y quizá el del viajar era la manera ideal después de caminar y saber vivir. Una peculiaridad de viajar en tren es que haces plática con todos, es como si fuera una casa rodante en el que unos bajarán antes que otros.
Adaptarte a los diferentes cambios de clima a los que uno pasa por los diferentes lugares, tener que asearse lo elemental y disfrutar de la película que el recorrido nos brinda; niños, mujeres con bebés en brazo, campesinos con sombrero en mano nos mandan un "adiós, adiós" y me preguntó ¿Cómo será su vida, ellos desearan saber de la nuestra o quizá miran en el paso del tren el momento más rápido de su rutinaria vida? Porque esperan ese momento, se ve que unos minutos antes ya están en espera, sentados, unos en su silla, el paso de la modernidad.
Viajar en tren de ninguna manera resultará vanal, te hace recapacitar y pensar en lo relativo del tiempo, que hay otra forma de visualizar la existencia, la diferencia de trasladarse y de saber llegar.
Por esto creo que una de las cosas que Dios quiso que existieran es... El tren.


NOS HAN DIVIDIDO (por mi México)



Nos han dividido, nos han partido en dos y no podemos, no nos es posible comunicarnos porque nos han hecho enemigos.

Al principio quisimos ser escuchados y compartir nuestra muy consabida diferencia de ver las cosas.

Conservar  las costumbres de nuestros antepasados, de los abuelos, padres; de afianzar lazos en medio de las discusiones acompañadas de un café.

Pero eso ya no es posible, ya no tenemos la capacidad de ver el lado bueno de dejar inconclusa una charla acalorada.

Porque nos han dividido y ahora parece que si emitimos un punto de vista diferente en vez de despertar curiosidad por la manera de pensar de uno nos sintiéramos atacados.

Ya desapareció esa magia porque nos han dividido, nos han etiquetado a unos por pensar diferente de los otros y a los otros de uno.

Ahora en vez de aprender nos estamos perdiendo la gran oportunidad de enriquecernos con la maravilla de ser y maneras de pensar diferente.

Nos han dividido en lugar de unirnos por la democracia, por la solidaridad, porque vivimos en la misma tierra y porque sabemos quiénes somos.

Han bastado slogans funcionales para habernos partido y muchas veces quienes los crearon son infieles a los mismos.

Sufro por esta división, sufro por la brecha que nosotros mismos hemos cavado creyéndole a aquel que a ella  nos a llevado.

Ya no es posible, así lo percibo, de salvar el daño, porque hasta para eso somos incapaces de aceptar nuestra responsabilidad.

Quien nos ha dividido está reapartiendo nuestra riqueza, está comprando conciencias y sé vale de nuestro hartazgo haciendo lo mismo de aquellos que señala.

Nos han dividido y por la ausencia de sangre no vemos, efectivamente, en dónde se encuentra la verdadera lesión de la que adolecemos.

Nos han dividido y me siento y, estoy convencido, se sienten los otros igual; desconfiados, atacados y sin las grandes afinidades que nos unían.

Ahora endebles, ahora a ciegas, gracias al fanatismo, a la necedad que los grupos profesan y se han visto alejados de los lazos que creían fuertes.

Nos han dividido y nosotros nos hemos limitado en banalidades para no tocar y herir susceptibilidades de las que nos han hecho participes.

Somos su juguete sin la menor oportunidad de participar en el juego, nos tienen en la banca con la promesa de que somos sus jugadores estrellas.

Divididos vamos directo al caos y cuando queramos unir, salvar, pegar nuestra equivocación, nos habrán separado de toda intención a lograrlo.

Nos han dividido y nadie ha tenido ojos de verlo así, viven en la ilusa fe ciega y se alegran de ver en tan breve tiempo caer los cuerpos que nos han hecho creer que son causa del infortunio.

Ciegos, divididos, maniatados, sin más esperanza que la misma esperanza cansada y desconfiada, carcomida por nuestros sueños.

Sin más esperanza que la que tenemos en nosotros mismos, porque una y otra vez nos hemos levantado de las miserias en la que nos tienen acostumbrados.

¿Y cuánto es tantito? Si somos fuertes, invencibles y podrán partirnos hasta que dejemos de creer en nosotros mismos.

Nos han dividido y nos hemos caído por miedo de no tener el coraje de gritarnos lo único que nos ha dolido: ¡Nuestra verdad, nuestra ignorancia!

Nos han engañado, nos hemos dejado engañar, nos hemos engañando y peor aún nos creemos fuertes y unidos aún en esta catástrofe.