lunes, 26 de enero de 2015

EL PECADO DE ZAPATA


-Porque yo estoy pa' contarles que fui amante del hombre más deseado de la revolución.
Cuenta esta persona que ha sido vituperada, envidiada y mil veces odiada por mujeres y hasta por hombres muy hombres que darían en prenda su hermético deseo por despertar o soñar embriagados por la gallardía de Zapata.
-Le he bañado con la miel de mi saliva la aridez curtida de su piel mestiza por el sol y he purificado con el sudor de mi agitación sus heridas.
Señalada por su osadía la perciben altiva, segura de saber el piso en el que camina, si bien es cierto que sucios sus pies se plantan, otros desean mancharle el espíritu con el que se anima.
-Soy el sacramento de sus secretos y aquella que le grita sus defectos; soy quien le levanta, le aconseja con ágil inteligencia y le insta que mantenga nuestra relación en contienda con su más intima conciencia.
Es la desconocida, la ignorada y más nombrada, como mito, fantasma que pelea por su realidad innata.
-No importa mi nombre, yo soy esa persona que sin mi existencia, nula quedaría la valía de quien hasta en sus sueños me perseguía. Porque yo fui su conciencia y penitencia. Emiliano me pertenecía.
¿Quién humilla en su carnalidad insurrecta, Zapata a la persona o ésta a la actitud machista?

miércoles, 12 de noviembre de 2014

LOS HOMOSEXUALES, TEMA OSCURO DE LOS OBISPOS CATÓLICOS


¿A quién le importa la postura de la Iglesia Católica sobre nosotros los homosexuales? Tendría que empezar con mi respuesta: pues creo que a muchos porque es una institución con mucha influencia en el mundo, aunque lo más importante es mantener nuestra comunión con Dios que no depende de la incongruencia de quienes deberian representarnos. Yo soy feliz, hago el bien y soy tan imperfecto como perfecta obra de Dios.
Aplaudo la humanidad del papa Francisco que ha demostrado que la doctrina de Jesús es de inclusión ante este grupo de gustos diferentes, erróneamente señalados.
Me parece una franca victoria del papa Francisco ante los derechos humanos con su texto debatido en el Sínodo.
Se sabe que muchos homosexuales hemos hecho por la iglesia cosas que la han engrandecido y se nos tiene en el anonimato ¿por qué no reconocer esto y que los obispos "digan misa"?

viernes, 10 de octubre de 2014

¡MÉXICO DESAMPARADO!


Repudiamos las manos de los delincuentes que no han tenido empacho de alcanzar a nuestros corazones inocentes, por el sólo hecho de querer controlar conciencias luchadoras de justicia, paz y expresar la intolerancia a la inseguridad, al hambre de poder de algunos grupos enfermos que se saben minoria por cobardes y debiles de espíritu.
Estos estudiantes como cualquier ciudadano inocente que la única arma que tienen es demostrar que pueden salir avante por sus estudios, trabajo y ausencia de mezquina maldad.
Sí sólo acaso por levantar el deseo de frenar esta barbarie incomprensible que azota a nuestro amado país México, se convierte en una sentencia de miedo y muerte.
¿Debemos de bajar los decibeles de nuestra acallada voz por un derecho que nos merecemos?

viernes, 3 de octubre de 2014

LA MUÑEQUITA


La Ciudad de México estaba limpia, los días contaminados quedaron atrás gracias a las nuevas energias descubiertas por la U.N.A.M.,extraidas del maíz, plantas y deshechos orgánicos. Susana caminaba por la parte peatonal que era más ancha que la consignada a bicicletas y vehículos. Tenia que ir a hacer unas compras a dos de los muchos centros comerciales, erróneamente llamados "malls" (porque estamos en México pero con esto de la globalización nuestra identidad está en amenaza) construidos en subterraneos -por eso de extenderse debajo de la tierra y no utilizar más espacio-.
Escuchó de un transeúnte exclamar: ese car-fly es del Secretario de Defensa y ese otro que viene por el oriente es de la hija -por cierto muy bella- del dueño de la fabrica de los coches voladores. Subió la mirada ¿cuánto tiempo llevaba desconectada por el ajetreo de su profesión y por su indiferencia al mundo, éste que a pesar de que estabamos en el año 2040 se le sigue señalando?
Percibia las miradas y deseo de los hombres y admiración de las mujeres o, la envidia y desconfianza que despertaba al pasar, a pesar de que se esmeraba, exactamente, de ser desapercibida.
"¡Cierre las piernas!" -ordenó la "miss" educada a la antigua a una niña en el salon de clases, (otra vez el anglosajismo). "¡Abra las piernas!" -con una regla pegándole a mi amigo Keneth, el cuál le conflictuo en su orientación sexual y a mi me resultó como un presagio en mi vida-. ¡A que tiempos aquellos! -suspiro Susana, ahora llamada Carolyn-, (tanto que se quejaba de los nombres extranjeros) por la exigencia de su trabajo.
Una tarde de verano de aquel año 2000 cuando sólo contaba con diez años, su abuelita, llegaba del mandado en un "mercado de sobre ruedas", (que ya no existen) les gritó a ella y a sus amigas Aida "la flaca" y a Sofia "la piojosa" -¡Órale pa' dentro, que tanto se la pasan rrollendole el culo a las vecinas!". Su abuelita que era como su mamá y de paso de sus amigas, aprendió a no temerle al abandono de los hombres cuando la escuchaba decir: ¡Pues se la encontrará más chichona, pero más lechona, no! Y con esta sabiduría popular familiar, creció ¡Y como creció!
Perdió la noción del tiempo, entró a un café que tenía un cristal donde le pareció ser la maniqui del escaparate; suspiró, miró lasciva a todo aquel que la veía, los enfrentó como en una confesión, con voz interior, pero firme y consciente. "Sólo les ruego no verme como lo que soy, ni como lo que jamás quise ser, más bien como alguien que ha sabido mitigar los anhelos frustrados del amor de otros y el propio".
Un día cumplió con su jornada, se dirigió al espejo y lo vio diferente, mas bien ella era otra. Regresó a su departamento, decidió simplificar su vida así como su maquillaje; salió sin disimular su atractivo y percibió el cambio en los demás.
Siempre se le quedaran grabados los dichos de su "ma' grande" - Las sirenas no abren las piernas para evitar a los pelafustanes-, pero yo las abrí porque aprendí a descamarme de la indigencia, de la ignominia e ineptitud; si no lo hubiese hecho así, hubiera muerto de inanición, aunque ahora esté resucitando de esta realidad de ser luciérnaga de la noche.

jueves, 14 de agosto de 2014

DESPERTAR



De la esquina de su casa salían los camiones "Niño perdido" donde había un puesto de periódicos y allí leía a "Kaliman, Memín Pinguín, Rarotonga. Muchas veces se trepaba en uno de esos autobuses y en sus rutas conoció la XEW y llegó hasta Santa Julia, en donde supo del "Tigre", que para su edad, no me acuerdo cuántos años tenía, pero aún su papá vivía, y ya asistía a la escuela... ¿la primaria, el kinder?
Martín, escuincle mocoso, siempre en calzón, cuando bien se cubría, salía a la calle arrancando santiamenes o carcajadas de quien lo veía.
-¡Ave María purísima! ¿Pues que este chamaco no tiene quién lo vista?
-Pues si a de tener porque de hambre por la pinta no le ha de faltar.
El mozalbete lo que tenía de chiquito lo tenía de aventurero, de inquieto, vaya, era un niño como ya no lo son los de ahora; juguetón, callejero, porque la inseguridad y las tablets ya no se los permite a los de hoy. Tal parecía que el mundo le pertenecía, era efecto de admiración y una que otra envidia ¡y como no! este pingo, era claro, que sus aventuras hasta el mismo superhéroe de las historietas que leía, para él las deseaba.
Cuando el calor era fuerte se sentaba a la sombra del triángulo donde se exhibían las revistas.
Así pasaron algunos años e intercalaba sus lecturas entre el puesto, la librería cristiana que estaba pasando la calle y la biblioteca pública que se encontraba en el jardín y presumía, era suyo.
¿Cuántos años tenía? Pa'que les miento, creo que ni él mismo sabía.
El Martín tenía un amigo y ese amigo era el "Yaco", un perro flaco que si de pulgas no lo llenó fue de pura suerte o, ¿que se yo? ah y el vendedor de revistas que con gorro de albañil parecía amigo de Memín Pinguín porque era de piel ¡morena morena, tirandole a muy morena!, ¡que digo morena, un poquito más allá de eso! pero sus facciones eran de una persona ¡nada morena! Se llamaba... no recuerdo, era lo de menos, lo interesante es que vendía mejor que todos los puestos de por allí. Un panal de mujeres y uno que otro hombre, tan sólo por verle hasta dos periódicos al día le compraban. Podria decirse que gracias a él, el barrio y un poco más retirado se alfabetizó.
Cuando llovía el dueño del puesto, del que les digo no recuerdo su nombre, lo invitaba a guarecerse al interior para que no se mojara. Las atenciones del joven comerciante hacia el ya no tan niño Martín eran evidentes y esto ya no pudo ser desapercibido por el mismo "Martinillo". Descubrió que su piel contrastaba a la de su amigo y le resultó fascinante, ahora sus visitas al puesto eran por dos razones, las revistas semanales y disfrutar la piel que el mismo sol acariciaba sin recato alguno, obligándolo a hacerse sus propias historietas.
En su casi desaparecida ingenuidad Martín no pudo evitar sentir éxtasis al ver a su amigo agacharse y percibir el contraste de su piel con su níveo calzón. Un orgasmo al quedar los dos encerrados apartados del mundo, cuando de frente como una donación de vida la nacarada poción le hizo sentir su primer espasmo.

Nada volverá a ser igual,

Martín acaba de despertar,
ni el color de la piel será
aunque él la deseé recordar.

Nada como ese divino instante,
si es que fue realidad,
con los años llegará a ser
como un sueño

viernes, 8 de agosto de 2014

ANSIEDAD



Lamí la gota que resbalaba del tronco palpitante y que precisamente sudor no era, era salado, era vida, mi vida ¡vida mía!
Borre todo indicio de ansiedad y desconfianza, con una caricia en tu espalda aprisione tu pecho contra el mío para que se reconocieran y al despegarse quedaran secos y saciados.
En la luz de tu mirada divise el agua clara de la playa aislada de tu etérea profundidad y me invitaste anhelante al viaje virgen de tu interioridad.
¿Cuántas vidas debo vivir si es que me dejas para olvidar?
Instante divino fragmento en un suspiro, instante fugaz como el parpadeo coqueto de tu mirar, virar al pasado, anhelar al futuro y el instante divino, olvidar; ignorarlo para hacerlo eterno, perenne... inmortal.
No me causes destino tal penar que aunque sea déjame soñar.
¡Que pena es mi suerte que por un instante sufriré eternamente!
¿O mi destino fue tenerte cuando otros su muerte fue por tan solo verte?
Por tus ojos me encontraste y por ellos me perdí ¡Regresa por lo hurtado! Que está en buen resguardo ¡Te lo imploro

DECISIÓN



Me dicen que te olvide, que el tiempo lo cura todo, yo quiero lo contrario, tenerte inevitablemente a mi lado, como ente, como un rosario de cuentas desgastadas por las llemas de los dedos de mis manos que imaginan acariciar tu torso, tus glúteos, tu... ¡tú distante!
Antes deseba eso, arrancarte de mi lado izquierdo, cuando te posabas al derecho, danzando en mis sueños acurrucado en mi memoria.
Ese día ya te tenia fuera y me sentí abandonado, te jale a mis pupilas porque ya te me estabas olvidando, tomé una pluma, dibujé tus ojos rasgados en mi piel ajada por los años.
¡Oh vida mía! ¿quién diría que tu ausencia me mantenía? ¿para qué olvidarte? Si hubieses vuelto más perdia ¡Quédate con lo robado que, aunque no lo querías! ¡Yo me quedo aquí pensando en que sí!
¿No gané más con esta fantasía?
Te perdono el abandono, pero ¿cómo perdonarte lo que perdias?