domingo, 26 de noviembre de 2023

SIN RECUERDOS

Qué solo se siente el mundo sin los recuerdos, solo llegó el olvido y tú ya no figuras en los escritos, los poemas se escriben sin tu nombre, sin tu imágen pero con la misma pasión.

Qué solo me sentía con ellos que me ayudaron a sobrellevar mi soledad, sin ti, llené el vacío en las hojas que la pérgola plasmó en ellas, palabras de esperanza, por ti.

Sin voluntad soñaba, vivía, moría y me aferraba a la cruz que me mantenía siempre en agonía escribiendo poesía dedicada a ti, mientras yo para ti no existía.

Sabía imposible pelear con lo que deseaba, pero no podría ganar una batalla ya perdida y seguí humedeciendo mis mejillas mientras las letras secaban.

Eres un recuerdo lejano, ajeno, extraño, marchito y, en mi cansada madurez he reconocido una vida plenamente aprovechada en la tinta derramada de nostalgia. 



miércoles, 8 de noviembre de 2023

LA INDOLENCIA ANTE LAS TRAGEDIAS


La llegada del huracán Otis a las costas de Guerrero y directamente al Puerto de Acapulco la madrugada del 25 de octubre de este 2023, ha mostrado, una vez más, la irresponsabilidad y la indolencia del actual gobierno de la República Mexicana y, más específicamente, del Primer mandatario de la Nación.

Ha quedado suficientemente comprobado que 12 horas antes de que tocara tierra, ya se tenían reportes del Centro Internacional de Huracanes de Miami de que se había desarrollado rápidamente su intensidad y su peligrosidad convirtiéndose en un huracán de grado 5, el máximo posible. El gobierno mexicano tuvo, al menos 10 horas, para implementar un plan de emergencia que pudiera contener las consecuencias antes y después de la llegada de este fenómeno natural. Antes, poniendo en guardia a la población entera y estableciendo los refugios adecuados para resguardar la vida de los habitantes de Acapulco y los municipios cercanos. Después, cuidando con la Guardia Nacional y las Fuerzas Armadas la seguridad y el orden entre la población.

Ni una ni otra cosa hicieron, las consecuencias las sufrieron de manera dramática todos los que se encontraban en Acapulco, turistas y habitantes que vivieron sin ninguna preparación la devastación del Puerto, hoteles, comercios, viviendas y vialidades, quedándose sin los servicios básicos de electricidad, agua y telefonía. Al día siguiente después de la tragedia el Presidente dijo no contar con datos para informar lo sucedido, por la tarde intentó llegar por tierra sabiendo que las carreteras estaban intransitables, mostrándose con un alto grado de incompetencia al quedar atascado en un vehículo militar ante la mirada de la Secretaria de Seguridad, del General del Ejército y el Comandante de la Marina. Mientras tanto comenzó el desorden en Acapulco sin que ningún nivel de gobierno se hiciera presente por lo que se vandalizaron todos los comercios y se realizó la rapiña social de todo lo que estuvo a su alcance.

Cuando comenzó a fluir la solidaridad del pueblo mexicano haciéndose presente por medio de la sociedad civil organizada incluyendo a la Cruz Roja y la Cáritas de la Iglesia católica, el mismo Presidente expresó que nadie podría ayudar sino solamente el Ejército y los Siervos de la Nación, con una clara intención autoritaria y manipuladora. Afortunadamente la realidad se impuso y se tuvo que dar marcha atrás a esa absurda imposición.

Bien lo dijo un comentarista de televisión: Acapulco ha sido arrasado por cuatro causas, el huracán, la ausencia de servicios, la rapiña y, la peor de todas, la ausencia de gobierno.

Ya habíamos visto antes la indolencia de estos gobernantes, con los niños con cáncer, con el manejo de la pandemia, con los migrantes, con los desaparecidos, con las víctimas del crimen organizado y, ahora, con los sucesos de Acapulco.

Que no falte nunca la solidaridad de la sociedad mexicana, mucho más grande que su gobierno indolente.


Mario Ángel Flores Ramos, sacerdote católico


martes, 17 de octubre de 2023

¡VEN, VAMOS A LLORAR!

 

Ven, vamos a llorar lo no llorado, lloremos por Israel ¿Y por qué no? También por Hamás.

Acompáñame a vivir la tristeza de esos niños que se han quedado huérfanos y por los padres que se quedaron sin ellos.

Sintamos ese dolor que tienen los enfermos, los heridos y por aquellos que se dicen sanos.

Desahoga lo que no eres capaz de sentir por el solo hecho de que no te ha tocado a ti... a los tuyos.

Oremos por nuestros semejantes ¡Carajo! No te pido mucho, siente un poco de empatía. 

Llora, pide por los pobres, por los malos gobiernos y guías espirituales.

Siente pena por los índolentes, derrama la rabia de no poder o no querer hacer un poquito por ellos. 

Ven anímate, te invito a llorar en esta ocasión, date permiso para llorar por ti, por ignorar.

Vacía el alma, vacía el vacío y llenémoslo de compasión, de lo que hemos perdido...

¡Humanidad!

¡No hay nada que se gane con la guerra que no se pueda ganar con la paz!



lunes, 9 de octubre de 2023

SE ME ACABARON LOS PRETEXTOS


Se me acabaron los pretextos de esperar, el tiempo en polvo se me va.

La turgencia de tus senos en mi imperfección se esfumaron.

La esperanza en mí era tan intensa que por fuerza se quebró mi imaginación.

¡Ya! Se me acabaron los pretextos de verte a mi lado ¡Felices!

De escribirte cuentos y aventuras, poemas y locuras ¡Te clamé y nada!

De buscarte entre las rocas, el cielo y la espesura de mi desesperación.

En el fondo de la tierra, en lo profundo de Dios, en mi vacío del corazón.

Rogué, prometí, exigí, imploré, blasfemé, maldije; cuando te encontré

¡No supe que decir!

Se me acabaron los pretextos de recordarte, quizá no serás la misma si te encontrase.

Los besos, las caricias, tus promesas, nuestros sueños, me los arrebataste.

Desnudo, huérfano de esperanza, sin mí, sin... ¡Dios, dónde estás! ¡Sin Él!

Se me acabaron los pretextos de no vivir sin ti ¡Resurgiré!

Agotado estoy, ya no ahondaré ¡Quédate con tu miseria, que yo con la mía tendré!

¡Quédate con lo mío, con lo mucho que te amé ¿Yo? Sin pretextos.

sábado, 16 de septiembre de 2023

AMOR CLANDESTINO

 

En un lugar de la clandestinidad delirante, yo te miro... a los ojos... comiendo del mismo platillo.

En un lugar secreto de nuestra ofuscación te perdí... y deliro a pesar de tu olvido... que compartimos lo mismo.

El deseo, la entrega. Lo mío lo he perdido, todo es tuyo ¿Cómo recuperar? ¡Amor mío! ¡Dime! Tu cariño.

En un resquicio de demencia la cordura se ha ido, ya no sé si estás o estoy muriendo contigo... solo, sin ti.

En mi lugar de insensatez he perdido más de lo que contigo gané. Este amor es una rareza...

Que en manos de la locura he dejado... y sin embargo sigo tan perdido cuando me encontraba contigo.

¡Basta! ¡Ponle fin! ¿O qué pretendes que sea yo, cuando sin voluntad sigo? 

Me retiro, recuperando lo perdido de cenizas por el fuego compartido.

A VECES QUISIERA NO TENER AMIGOS


A veces quisiera no tener amigos porque cuando se van es difícil no incluirlos.

A veces no quisiera tener amigos porque cuando nos fallan a ellos mismos engañan.

No quisiera amarlos tanto y fingir que me son indiferentes.

Cuando el dolor de su ausencia e ingratitud derrite mi esperanza.

Ya no quisiera tener amigos porque se abandonan a amores perdidos y desdeñan cariños genuinos.

A veces quisiera no tener que despedirlos para después tenerlos en el olvido.

A algunos los recuerdo con sonrisa, melancolía o añoranza vívida.

El dinero confunde la sinceridad, lealtad y sencillez con la adulación por interés. 

La verdad dicha, peca, y a una piel delgada a la crítica, mata.

El que no transforma a sus amigos en enemigos, no vive.


No quiero amigos...


Pero veo tu esencia, identifico mi carencia y decido el camina andado.

A mi lado te quiero tan como soy, tan como odio tu sinrazón, amigo de mi corazón.

A veces quisiera, a veces no quisiera querer al amigo de esta manera.

A veces los amigos para siempre aunque nada es para siempre, mi amigo serás.

lunes, 4 de septiembre de 2023

APRENDÍ A DEJAR

Aprendí a ir dejando todo en el camino, me di cuenta que no era necesario cargar con mi destino.

Los prejuicios, las ideas se convirtieron en lastres que mantenían atado a uno.

Me abrí como una flor, me deje arrancar de donde pertenecía para ser de donde no conocía.

Abandoné el dolor porque me esperaban otros dolores, para qué acumular.

Me especialicé en desamores pero esos diplomas en el baúl de recuerdos y en llave los tengo.

Dejé colgada mi tristeza secándose junto con el llanto, ahora solo lágrimas valederas.

A la preocupación así la olvidé, angustiada a que regrese yo, sacarla de ahí no puedo. 

Desdeñé la esclavitud de la apariencia, a la soberbia al sótano de la indecencia.

Los recuerdos de otro color los tengo, unos me dan fuerza de seguir viviendo, otros...

Ahí, para saber de donde vengo, tener presente a donde voy y, el futuro...

Para qué quiero al futuro, que me espere hasta donde yo y mis sueños lleguen.

Dejé todo, casi todo, cargo conmigo un piquito de nostalgia...

Que me hace recordar, sin embargo, te dejé a ti y junto a tu nombre, también, dejé una flor.