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lunes, 9 de octubre de 2023

SE ME ACABARON LOS PRETEXTOS


Se me acabaron los pretextos de esperar, el tiempo en polvo se me va.

La turgencia de tus senos en mi imperfección se esfumaron.

La esperanza en mí era tan intensa que por fuerza se quebró mi imaginación.

¡Ya! Se me acabaron los pretextos de verte a mi lado ¡Felices!

De escribirte cuentos y aventuras, poemas y locuras ¡Te clamé y nada!

De buscarte entre las rocas, el cielo y la espesura de mi desesperación.

En el fondo de la tierra, en lo profundo de Dios, en mi vacío del corazón.

Rogué, prometí, exigí, imploré, blasfemé, maldije; cuando te encontré

¡No supe que decir!

Se me acabaron los pretextos de recordarte, quizá no serás la misma si te encontrase.

Los besos, las caricias, tus promesas, nuestros sueños, me los arrebataste.

Desnudo, huérfano de esperanza, sin mí, sin... ¡Dios, dónde estás! ¡Sin Él!

Se me acabaron los pretextos de no vivir sin ti ¡Resurgiré!

Agotado estoy, ya no ahondaré ¡Quédate con tu miseria, que yo con la mía tendré!

¡Quédate con lo mío, con lo mucho que te amé ¿Yo? Sin pretextos.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

TU AUSENCIA


¿Por qué te mueres cuando duermo?
¿Por qué no existes cuando sueño?
¿Por qué desapareces cada noche?
Cada noche no te veo,
te vas cuando no te pienso,
te ausentas cuando mis ojos se cierran.
Y aún cuando somnoliento sueño...
No veo.
En todas mis noches mueres,
mueres con mis anhelos.
Con mi cansancio descansas
de tanto nombrarte.
Te vuelves humo, te vuelves nada.
¿Dónde te escondes, en las estrellas o dentro de mi alma?
¡Oh mi alma, habitas en el espacio infinito de mi pensamiento!
Tan estrecho y amplio sufrimiento.
Tú que creaste el tiempo,
suficiente ha sido para adorarte
e insuficiente en mis noches para
abrazarte.
¿O es qué tranquilas mis noches
me regalaste?

viernes, 27 de julio de 2012

Yermo


Modera tu volumen silencio
en m i presencia muestra respeto
cae  de hinojos ante mi pena
que para mí ya es condena.

Escandaloso sigilo me atropella
cual galerna abraza mi alma
emanciparme de ella me mata.

Llanto sosegado, lágrima cohibida
en mi cuarto en una esquina
llagado mi corazón y de un grito
tu nombre exhalo, llama mía.

Despréndete, merma tu osadía
vira tu vacio a un corazón hastió
que el mío lleno de energía vivo

Que al alba despertar anhelo
despojarme de tus desvelos quiero
aunque el ovalo del aliado
se convierta en velo.

viernes, 6 de enero de 2012

Encominio

                         


Desdéñame mi vida ¡Despréciame! Que por tu rechazo escribo los versos que te brindo.
Tu fortaleza son tus ojos y labios, mi debilidad tus besos.
Desdeña mi pasión, que vivo por la ausencia de tus brazos.
Desdéñame ternura, ignora, porque si no la inspiración se aleja.
Lasciva indiferencia muestra en flores que yo te ofrezca.
A los luceros que te descienda con tu frialdad sofoca, gélida aparece en mí querida.
Dame vida con tu ausencia, que moriré el día en que me hagas caso con tu presencia.
Desvíate del fulgor de mi mirada que incendiaré los ocelos de otras llamas.
¡¡Y perdono el daño que me injeriste, pero cómo perdonarte el que tú te impusiste...      Pretensiosa ¡!