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miércoles, 30 de abril de 2025

EN MANOS DE LA VEJEZ

La muerte de sus encantos a manos de la vejez.

La vívida brillantez de sus conocimientos en manos del tiempo.

Y la niñez quedó abandonada a causa de sus prejuicios. 


viernes, 7 de marzo de 2025

AQUÍ SOLA


Me he quedado sola, un día la memoria tomó su camino, la vista vió algo más hermoso que mi entorno, el sonido se puso en silencio y yo... Perdida.


¡He quedado sola! 


Ya mis fuerzas me abandonaron, mi voluntad la perdí, mis ganas de vivir ¿Cuáles ganas?

Hurgo en mi cabeza, en el aire, en aquellos que me puedan decir ¿Quién soy yo? Me caí en un hoyo por mirar las estrellas y ni apreciarlas puedo.

Se me revolvió el camino, voy a donde no debo de ir, llego a donde no quería llegar y me quedo donde me acomoda el tiempo, los recuerdos son tantos que no se si son del ayer, del ahorita o son los que voy a tener después y se pelean por estar, son vigentes, pero divergentes, los quiero atrapar, se me escabullen, otros no los quiero y se empecinan a permanecer.

Estoy hecha bolas, pero sola, estoy sola y con mi desastre que parece llegó solo y en silencio, acurrucándose en mi, aprovechó mi apatía, mi necesidad de compañía.


jueves, 7 de noviembre de 2024

MADUREZ


Abrir la puerta de la luz, compartir la sapiencia a los que se encuentran en la oscuridad de la ignorancia es preservar el bien del hombre.

La madurez llega con los años, lástima que llega demasiado tarde, dicen algunos, pero la vejez debe tener el encanto que no puede tener el tesoro de la juventud.


miércoles, 21 de marzo de 2018

LA BATALLA DEL ALMA


La peor guerra es la que contendemos con uno mismo y, el maestro muy admirado por sus pupilos de poseer una inteligencia prodigiosa, tan autosuficiente y hasta un tanto desenfadado con la vida, con las cosas materiales porque había tenido una existencia, se podría decir regalada, llena de privilegios que su único esfuerzo fue terminar provechosamente su carrera de literatura.
Su destreza nata con la pluma y de hacer de una hoja en blanco toda una aventura fascinante, un cuento que llevaba a todos a la imaginación más recóndita o al éxtasis amoroso con sus poemas, haciéndolos pensar hasta el hastío. Pareciera que esa hoja blanca garabateada de signos de admiración, preguntas y frases, tuvieran imágenes que ayudaban a entender y gozar lo plasmado.
El maestro Ojeda, con paso lento sellaba las calles sinuosas del pueblo, muchas veces sin notarlo seguido de un discreto perro que recogía las migajas de su bolillo que pasaba a comprar en la panadería rústica que queda a un costado de una fuente de cantera rosa con una escultura de un niño que vierte el líquido por su pequeño pene que salpica y hace danzar a la superficie del agua.
El maestro se ha quedado solo, salvo con un amigo epistolar con el cual, allí cada venida de obispo intercambian sus vivencias y por esto, el maestro Ojeda le queda una tristeza infinita por no recibir cartas tan seguido como deseará que fueran. Tenía miedo, angustia de ahora saberse anciano a sus setenta y cinco años. ¿Quién hubiera pensado, quizá imaginado que este hombre rico en experiencias e imaginación virtuosa, no tuviera creatividad de contarse historias a él mismo? Para no aburrirse y no sentir que su vivir ya no tiene sentido porque muchos amigos han muerto y a otros por su poca sociabilidad los ha hecho a un lado lapidando la esperanza de ser acompañado.
Tenía una cuenta de banco que su papá le había dado cuando él tenía apenas veinte años y de la cual no ha tocado un peso partido a la mitad. Se angustia de que no le alcance su magra pensión y come en pequeñas raciones de carne y pasta, por salud, pero ni pensar en tomar la herencia en vida que su padre Gabriel le dejó.
Así sus días; sube, baja las calles empinadas donde corren las serpientes dibujadas entre las piedras, muchas veces aperladas por el sol, por la lluvia y en ocasiones por la luna porque de noche él ya no se atreve a salir, dobla sus esquinas desgastadas que guardan sorpresas al pasarlas.
Dicen que lo han escuchado dirigirse de usted a los árboles y jovenes porque los ha visto crecer desde que eran pequeños y ahora son más altos que él.
Temeroso de que ya no le vayan a dar su pensión, de tocar el dinero del banco que su papá le dió, de mal gastar lo que cree no es suyo y de ya no tomarle sentido a viajar, a darse gustos para llevar una vida más decorosa y mucho menos desgastarse en tener que convivir con vecinos porque le resultan insoportables.
¿En dónde quedó su autonomía? que por ella se ha abandonado hasta el grado, yo diría, pecado, de no compartir la vida, de no atreverse a ser generoso, desprendido y que por orgullo aprendido a no recibir obsequios y ayuda.
Algo inegable es la generosidad de su saber a sus alumnos y a todos aquellos que regaló momentos de paz y soñar en la lectura de sus libros.
El único discreto compañero que no interrumpía sus recuerdos ya mira al otro lado de la fuente donde la abundancia de alegría salta a la vista

miércoles, 26 de julio de 2017

MI OCASO


En mis horas oscuras,
cansadas de crear,
aún tengo las ganas
como el mar, de acariciar
el contorno virgen de tus besos.


Y si mi ánimo mermado
encuentras al filo de mi
noche, con un sólo mirar
tuyo, ¡tuyo seré!

En mis pliegues hallarás
escondido el placer dormido
de mirar el mundo pasar,
y tú me detendrás.

Con tus ríos que marean
destellantes de estrellas
e iluminan mi agonía
¡por ti continuaría!