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miércoles, 31 de octubre de 2018
POEMA
Qué fuera de los poemas si no hubiera cosas tristes. Qué fuera de ellos si mañana no tuviera nada que ponerme o a quién amar, qué de ellos si todo fuera miel sobre hojuelas; se quedarían sin voz.
Pero hay tantas cosas que me preocupan: la salud misma, la violencia en mi país, los migrantes, el amigo que por poco dinero me cambió, la ignorancia y que nos traten como ignorantes. El poema se alimenta no solo de tristeza, también se crea del amor, de ese que te llena, del que se fue sin decir un adiós, de aquel que te agredió, o el otro que está esperando por ti y tú no le puedes corresponder.
El poema no es, al poema lo haces y después es. El poema parece voluble porque hoy dice que te quiere y mañana no, ahora habla de la rosa y al rato de un cañón, te habla de justicia como te puede gritar injusticia. Tiene esperanza y desesperanza, tiene frío y calor. El poema te mira con los ojos, con el corazón y la razón y con una frialdad que hiela y rompe cualquier cosa que pueda yo sentir.
En un poema me encuentro yo, me hallo, lo leo y encuentro respuestas y otras, me deja así, vacío, sin ganas de explorar, me llena, y también me vacía toda esa madeja de inquietudes, le pregunto y me contesta y sin preguntarle me responde. Deja que lo escriba, él se escribe solo y en la realidad es otro porque lo que dice es, no es lo que dice y todo lo que dice resulta ser.
Se calla o como merolico anda y yo me pregunto. ¿El poema es Dios?
Adolfo Delgadillo Padilla
sábado, 23 de mayo de 2015
YO JONADAD
He posado mi fulgor en tus ojos,
mis cabellos en tu almohada,
pegado mi boca a tus labios
y mis manos en la nada.
Mi espíritu vuela, no descansa
sin embargo en la barcaza
de este viaje, descubro añoranza y reciclaje.
Me abro paso con mi lengua, caminos ando en tus laderas,
ríos, lagos, selvas; retomo mis huellas
difumado entre tus piernas.
Y a veces te aspiro, otras te bebo,
llego al fondo de tus venas,
tu corazón frente al mío y te tengo.
miércoles, 22 de abril de 2015
DE PATA DE PERRO POR MARRUECOS
Ahí estaba yo cuando mis ojos de borrego a medio morir, mis piernas temblando y mi corazón queriéndoseme salir sin permiso, permitía a esas manos que abarcaban todo, y sus ojos que abarcaban todo y su aliento y el mío que enredaban todo. Essaouira, ciudad marroquí a la orilla del mar, de gustos y arquitectura mediterránea, bañada de blanco y azul.
Su mar, en donde el viento sopla como en ningún lugar del mundo, hace imposible tomar el sol embadurnado de bronceador, porque quedas como pollo empanizado, mientras las gaviotas se dan festín con las sobras de los pescadores y las nuestras, pero sus noches bañan de sueños plateados, su amurallada medina, garabateada y laberínticas calles.
Se me enredaron las estrellas y, cual diamantinas, me trozaron la cara de feliz impresión en esta tierra musulmana. Me besó la luna, me besó él.
Religión que estremece cinco veces al día con sus plegarias que vuelan con los elementos y te llegan a los cinco sentidos sin importar si profesas esta religión antagónica con su manera de vivir, por su forma de degustar la comida, el vino, el placer de no hacer nada y el placer de gozar el sexo.
El pecado de la gula se visualiza en la Plaza Jemaa el Fna en Marrakech, una de las más bulliciosas y exóticas en el mundo, ofrecen comida tan sui generis como caracoles en caldo.
Su aletargada vida los obliga pasarse horas tomando café en los establecimientos en donde sólo van hombres, discutiendo muchas veces el mismo tema.
Me estrujó con escritura árabe, me dibujó la piel y sentí como regó su tinta de piel morena, su follaje humedeció el mío, pero el de él lo cubría todo su cuerpo, sus piernas, sus nalgas, su pubis, sus brazos que de tan sólo verlos quería enfermarme de tricobezoar, pero me enferme de pasión y me dolió su humor hombre, me dolió él.
El cuscús lo comí por primera vez en Fés, ciudad medieval donde el cuerpo cuesta doscientos euros, luego cien, después cincuenta y más tarde doscientos dhirams (unos doscientos pesos) y al final gratis porque les gustas. Marruecos penosamente es considerada la Cuba europea.
Aquí mi imaginación retrocedió dos mil años, el bullicio de los mercaderes, el ir y venir de la gente casi abrazada por el estrecho de sus callecitas, el entretejido de sus especias se agolpaban en mi nariz, el color del azafrán y mil colores me hicieron sin duda daltónico al mirar. El misticismo y el ahínco religioso con el cual se ofrendan al trabajo me inyectaron energía, me transmitieron por medio de ósmosis la oportunidad negada de respetar sus oraciones del Corán. Con un fondo negro y la túnica blanca casi fantasmal un hombre parecía levitar.
Ciudad mística, celosa de rasgar lo cotidiano para hacerla fantasía... real. Marruecos, un lugar muy considerable para viajar.
A este musulmán le llamaré Mohamed, a éste que me habló con el lenguaje del amor... lo llamaré en sueños, lo invitaré a que me hiera y nos partamos en dos para que una parte de mi se quede allá y otra de él se quede acá conmigo.
martes, 12 de noviembre de 2013
ESCLAVO
Es mi celda mi corazón
son tus brazos mis cadenas
tus labios mi condena
tuya mi sin razón.
En el encanto de las hojas
de invierno,titiritantes
aparece tu imagen arrogante.
Y el viento que cruza
su canto se entrelazan
los ojos de tantos y los
nuestros en llantos.
¡Rasga centinela realidad!
que en sueños dormidos
despiertan mis sentidos
atolondrado corazón expiro.
Un segundo es eterno
eterno seguirte y no verte
acompañado de otro
es mi muerte.
son tus brazos mis cadenas
tus labios mi condena
tuya mi sin razón.
En el encanto de las hojas
de invierno,titiritantes
aparece tu imagen arrogante.
Y el viento que cruza
su canto se entrelazan
los ojos de tantos y los
nuestros en llantos.
¡Rasga centinela realidad!
que en sueños dormidos
despiertan mis sentidos
atolondrado corazón expiro.
Un segundo es eterno
eterno seguirte y no verte
acompañado de otro
es mi muerte.
lunes, 23 de septiembre de 2013
PROMESAS
¡En el río de mis ojos, lágrimas!
lágrimas confundidas de mar,
es el mar color de mi mirar:
lo profundo de mi pesar.
No te siento, no te lloro
¡Si no te importó el no estar!
Me dejaste alejado cuando
yo más cerca de tu andar estaba.
La tinta se regó en el asfalto
y dejó de plasmar en el cobalto
color de mi libreta en tanto.
Temblorosa mi mano con la brocha
del encanto sucumbió al trueno
de mi quebranto.
No te espero, ya te tengo
como astilla clavada en mi lecho.
Son de llama mis plegarias
y helada mi esperanza.
Son cristales tus promesas
y en vapor tu mirada anda,
enramada de palabras
en el suelo dejadas y olvidadas.
miércoles, 7 de noviembre de 2012
EDER
Quiero pedirte que me calles con un beso
cerrar los ojos y miré al infinito
en cuanto me toques con el
viajar lejos en cuanto me digas “Yo te quiero”
Con palabras dulces mantenme atolondrado
y en silencio, yo te quiero.
Inmoviliza mis sentidos con tus cuentos
aunque no sean ciertos, amado.
Tenme ocupado, quieto, que
con un gesto de tu cara muero.
Eriza mis vellos de pasión y
mella mi cuerpo con pétalos
de flores de mil colores, quiero.
Que se enreden mis pestañas
con tu barba y sazones mi piel
con tu sudor, el cual bebo
cariño de mi corazón.
viernes, 27 de julio de 2012
Bello anfibio
Hermoso anfibio
que toca
con besos de
burbujas de aire
das vida al
deslizarte
cual ave ligera
que parte.
Sustancia de
reina de gemas
aguamarina,
malaquita, ámbar
ónix y rubí,
princesa de río
con Poseidón maridaje
anfibio.
Deshelarse el sólido
añora
y rebases en él ahora,
le cuentes
secretos que calle
tajado elemento
guarde.
Mujer que provoca
las gotas
impulitas brotan,
la tez mojan
en cuanto avante
meta chocas.
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lunes, 23 de enero de 2012
CRÓNICA ANUNCIADA DEL AMOR DESAHUCIADO
A pesar de la mucha experiencia y madurez, siempre es posible volver a caer en una relación nada recomendada para uno mismo.
El hombre que te encanta te mira, te sonríe, te habla y, al final, te besa; al día siguiente se ven y todo parece ir ¡muy bien! Tanto que las citas no cesan, pero (ahí viene el tan temido ¡pero!): ¡No quiere comprometerse!
Y el tipo te dice: ¡Me encantas! En verdad que me siento súper bien contigo, me excitas (“mira cómo me tienes“), pero quiero mi libertad (como si uno se la quitara poniéndole grilletes). Y tú, poniendo tu mejor cara, bien “cool”, con toda la madurez que te has ganado, le respondes: ¡No hay problema, seremos amigos!
A la cita posterior vas porque te encanta y como te dijo que no te quería perder y tú porque no quieres perder la oportunidad, a ver si cambia de parecer, vas; aunque previamente ya te hiciste un “coco wash”.
Lo vuelves a tratar como tal, pero a sus amigos -“según él”- les simpatizas y le dicen que eres guapo, que vales la pena y él, por un instinto de macho o de pertenencia, te empieza a decir “gordito hermoso” y te agarra de la mano para no soltarte toda la noche y presentarte con todo el bar como su novio.
Entonces, tú piensas: “Ya lo consideró y entonces sí va”. Con una actitud de que no siempre es necesario hablar las cosas, de no decir el tan trillado “¿Quieres ser mi pareja?”, tú te dejas llevar y ¡cuál! Después de haber cogido delicioso, a la mañana siguiente te dice: “Lo de anoche fue perfecto pero eso no quiere decir que seamos pareja ¿ok?”.
Y te quedas pasmado, porque, si bien no has hecho planes de boda, pensabas “esto ya amarró”. ¡Ah, pero él no te deja salir de la cama! En una palabra, te quiere para él solito y tú te quedas, porque al fin y al cabo, eso es lo que tú deseas, estar en sus brazos, sentir su aliento, oler su piel, su sexo, mirar sus ojos, jugar con la sinuosidad de sus cabellos.
No tienes fuerza de decisión, de tomar tu itacate e irte, aunque te sabotee tus idas al café con un amigo, ¡qué importa! (cuando ellos tienen pareja ni te pelan)… ¡Que importa! … Tus recorridos al museo se esfumaron ¡qué importa si él te brinda entretenimiento viendo en su cama “Sex and the City”!
¡Qué importa la madurez! Si al final vale para pura madre cuando llega el hombre de tu vida que en realidad no te da la estabilidad que anhelas, pero que te puede dar litros y litros de adrenalina.
Y la pregunta sería: ¿Vale la adrenalina vivir una relación que no te llevará a ningún lado? ¿O serás capaz de darle vida a este sujeto ¡llámale como quieras! para dejar morir en ti la ilusión permitida? ¿O vivirás como hemos vivido muchos a la espera de que él cambie?
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