domingo, 21 de abril de 2024

INGRATO

Si no quieres vivir, por lo menos ensaya la vida.

Finge vivirla, cuenta se dará que la desprecias.

Si la desaires, la vida en un instante se marcha en vida.

Si no la quieres, cuida que ni cuenta se dé.

Porque la vida es vida de quién vivirla sabe.

Nadie por tu vida, vivirla podrá y tus rosas marchitarán.

La vida a nadie pertenece solo a quien adherirse quiere.

La vida, no necesita que la quieran, vivirla es lo que precisa.

Vale la vida pasar por el aroma grato que destila.



PERNICIOSO

 

Haber sido, sin la certeza de seguir siendo.

Querer ser sin saber qué ser, la incertidumbre de tener que lograr al ser.

Seguir vivo con el temor de mañana morir.

Haber deseado ser y hoy no ser lo que había soñado.

Soñar por soñar en la ociosidad de tener un sueño y dejarlo escapar.

Más valdría ser agua que no le importa a donde va, ni lluvia donde caer.

O gota que se evapora sin saciar al árbol que sombra da.

Por vivir sufro conscientemente el morir, abismal diferencia de nacer.

Quien fuera planta que frutos da, yo ni raíces he de echar.

Más si me voy, me iré porque fui aunque sienta jamás haber estado.

No fuí, no soy, pero si llegase a ser un recuerdo en ti, entonces, si soy.

Sin saber si pertenezco, a la tierra he de volver pero tuyo he de ser.

domingo, 7 de abril de 2024

EL PECADO RESQUICIO DE LUZ

 

¿Por qué yo Señor, que soy debil a faltarte? Si cuando seguro estoy mi decisión se abate.

Nunca me has pedido no pecar, más cuando peco es bien sabido que no me saben más que aflicción.

Soy tan indigno a tu vista mucho más que yo te vea, y ahora que te he visto ¿Dé qué soy merecedor? 

Más insisto al ofenderme, es injuria hacia ti, tú no sé si indiferente, no prestabas atención al insolente.

Más fuerte es mi razón de no hacerlo y débil mi acción, que cedo ¡Oh, qué mortal condición pongo de pretexto!

Es el fuego que mata mi deseo de adorarte y es la luz que pierdo y tú te empecinas a ofrecerme.

Se es más libre dentro que fuera, más a la muerte ya no temo mucho menos a otros defectos.

Si no fuera por flaqueza perdido estaría, más por ceder, pude verle a Él.

Por no temerle al demonio, me veo constante en su compañía, tu solicito amparo me arranca del engaño.

Y a Dios yo le temía, eso me enseñaron. Llegó Él, y yugo de Él, me arrebató, y hoy libre yo lo amo.

Entendido queda que no quiero que me crean, ni entiendan; yo solo sé que así es.

Solo sé que era Él y no busco explicación. Es luz, luz que cabe y no cabe e imploro no se apagué.

Luego tarda, no hace falta que lo llame, Él llega sin que le clame, en instantes imprudentes. 

Dejo lo que hago para entregarme a su atropello advenimiento y me ciego, lloro y me lleno gozo.

No soy digno de admirarte si no entiendo el mensaje. Porque insisto en flagelarme con placeres que me harten.

Ni imaginarme yo podía algún día, ver lo que veía, aunque en sueños, sueños reales vivos veía.

¿Qué es el pecado? El daño a mi y al ofendido más la tristeza por quién vivo.

El infierno es un estado y no un lugar que nos tienen condenado, y que muchos un lugar hemos cimentado con muros difíciles de derrumbar.

Vida que si no perderla y ganarla en vida y perdida si no la pierdo por vivirla.

Pecado, vacio que me llena de flama perenne.

sábado, 6 de abril de 2024

ME VOY A DESCONECTAR


A veces quisiera cerrar las cortinas, cerrarle el paso al sol, a la luz.

Quisiera cortar los cables, desconectarme, dejar sin corriente la memoria.

Abandonar el mundo, que se olvide de mi para no tener influencia alguna.

Cortar la lengua, las ideas dejarlas en blanco, no dejar entrar información.

Guardar energía, ahogar mis pensamientos, tragar mis palabras.

Escupir el ímpetu, quedarme sin nada, dejar de ser lo que anhelaba.

Porque a muchos les conviene más aquellos que son inertes.

Pero ya soy un volcán activo, que no para y se sofoca el mismo.

Por eso quiero detenerme, dejar de respirar para volver a hacerlo.

Retomar los cables, volverlos a enchufar y continuar.

Después de vaciar para volver a llenar y ahora, con más tranquilidad.

Quisiera comenzar, voy a reiniciar, con pausa, sin prisas, consciente.

lunes, 25 de marzo de 2024

INTIMO

 

Palabras ocultas, enterradas, escondidas muy en el fondo para evitar que lleguen donde deseaba fueran escuchadas.


Deseos, reprimidos por miedo, pena, inseguridad que se guardaron en el cofre de mis anhelos.


Sueños no alcanzados, vejados, pisoteados, burlados que despertaron en la madurez, reforzados.


Secretos que quieren dejar de ser, a punto de ebullir para materializarse pero quedan en el anonimato.


lunes, 19 de febrero de 2024

LA VOZ DE LOS MUERTOS

Hablan mejor los muertos, por la honra de la palabra, de la verdad, de aquello que ya no puede ser oculto.

Se escuchan más claro, más cerca, nos hablan al oído, a la conciencia que hace traicionar a la mentira. 

Se escuchan dentro, fuera porque nos encuentran, nos buscan, nos hallan.


jueves, 1 de febrero de 2024

MIS COMPAÑEROS DE VAGANCIA

 MIS COMPAÑEROS DE VAGANCIA


Caminar por el mundo y comer la tierra que uno vaga de niño con unos zapatos descaradamente con agujeros en cada uno de ellos sin preocuparme, solo por la burla.

Con mis eternos compañeros de andanzas descubría lugares lejanos a mi corta edad; no quería separarme de ellos. Aún recuerdo cuando los estrené, no quería que nada los ensuciara, a cada instante los limpiaba levantando mis pies hacia mi pantalón o si alguien me los pisaba me enmuinaba y los lustraba con mis dedos y un poco de saliva.

Cuando llegaba el momento de comprarme zapatos nuevos, comenzaba a extrañarlos y a la vez me ponía feliz por estrenar y presumirlos, tanto que parecía ponerles voz para gritar a las personas "¡Miren, son nuevos!" porque no siempre se podía darse el lujo uno de estrenar.

Oh agridulce nostalgia que me remontas a momentos felices de recuerdos que solo volverán de vez en cuando.

Las lágrimas brotan por la añoranza y me liberan del sentir de querer regresar mi pensamiento de mis seres amados, el de mi amada madre que no se qué sacrificios pasaba para calzarme; el no entender porque en reyes los juguetes brillaban por su ausencia y aparecían: calzones, calcetines, zapatos, un pantalón y solo un sencillo juguete.

Con una luna que es la misma pero distinta en otro día. Ya nada es lo mismo pero es mejor por la madurez que me hace entender ahora lo que no podía comprender pero que no me importaba porque de todos modos yo era un niño feliz y ahora puedo decir, agradecido.

El tener, el deber y el querer son distintos y yo tenía, debía, aunque no querría luchar por lo que deseaba. Quizá por eso siempre he disfrutado al máximo y presumido sin alardear lo logrado. 

Te cuento que en la iglesia donde era monaguillo nos daban periodiquitos a vender para construir la nueva basílica de Guadalupe, en mi peregrinar pasaba por un bulevard y veía un avión, mi curiosidad y afición a los aviones me hizo acercarme, subí y me dirigí a la cabina y comencé a jugar a volar. Ese avión lo habían convertido en cafetería. Con el excedente que me regalaban los que me compraban el periódico y también con lo que pedía para comprarme algo que comer, corría al avión a pedir un delicioso helado.

¡Ay qué recuerdos! Al día de hoy nada anhelo más que la compañía de quienes quiero aunque algunos se hayan ido. Los quise aquí, los sigo queriendo allá. Me ganan las ganas de traerlos pero basta con el pensamiento porque se que conmigo se quedaron. Evoco esa etapa sin poder reprimir unas lágrimas que no quiero detener al entender que nada es más valioso que: el amor, la sencillez, la salud que da vida y algo muy importante que se pierde con el paso de los años... La ingenuidad, la frescura y la impresionante facilidad de olvidar los desaires.

Por ésto hoy me voy a volver a poner mis zapatos de niño porque tengo la madurez que da la libertad de retomar lo perdido que tantas cosas a ganar me dieron.