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sábado, 8 de abril de 2023

LAS COMADRES


Me encontraba como de costumbre con mi comadre Panchita en la ventana de mi casa. Nos decíamos comadres no por haberle bautizado el chiquito, no, no, tampoco se vayan por otro lado, por el del albur, no comiencen.

La gente no nos conocía por comadres sino por chismosas y nosotras sabíamos en el concepto que nos tenían.

-Mira, comadre, de una vez por todas hay que desmitificar al chisme -me puse seria-. Si. El chisme tiene muy mala fama ¿Y dime comadrita, a quién le hacemos daño? Si solo platicamos sanamente entre tú y yo, no aumentamos ni quitamos nada a lo que realmente es la verdad.

-Ay Conita, (diminutivo de comadrita, pero en realidad si nombre era Fidedigna) su seriedad me pone nerviosa, pero el echo de que nosotras seamos sociables no quiere decir que seamos chismosas.

-¡Claro que los somos, pero no es malo! Es lo que debemos entender, mira comadrita, el chisme no es como nos lo pintan, el chisme es noticia, es información, por ejemplo: usted ni nadie se hubiese enterado de la triste muerte de la esposa del carpintero que estaba muy desolado por no poder enterrarla y gracias a ello se hizo una colecta. Del robo de la bicicleta del pobre electricista, si no se hubiese dicho quien fue a estas alturas no sabríamos de quién cuidarnos. -Muy segura de si misma continuó- La hija de Perita que fue desgraciada por Violacio, seguiría este sujeto regando hijos por la colonia.

-Viendolo de esa manera, tienes toda la razon -Pensativa y poniéndose más cómoda recargando el codo calloso de tanto usarlo en esa ventana,   dispuesta a filosofar sobre el chisme, se atrevió a justificar su buena costumbre del día a día, lloviese o relampaguee-. Nosotras no somos intrigosas, decimos lo que es, no levantamos falso testimonio -se persigna-, no hablamos de más, más bien, muchas veces por prudencia, no hablamos de más Fide.

-Así es, Conita, el chisme es sano, limpia el alma, desahoga, pone a una en alerta de los peligros y es un ejemplo de vida. Una no está exenta de estar en boca de todos ¿Usted creé que la gente no habla de nosotras? dicen que somos chismosas, metiches; chismosas si, pero metiches jamás. Con nadie más que contigo, comadrita, comento las cosas de las que me entero.

-Totalmente de acuerdo, de aquí no sale nada.

-Me acabas de quitar un peso de encima comadre Fide, sabemos que estamos en la casa del jabonero, el que no cae resbala o como dicen por ahí, estamos en el mismo barco.

-Nosotras, aprendemos de los demás, por eso hay que seguir echando chal, no dejar nuestra costumbre de alimentar nuestra amistad que muchos no entienden... A todo ésto supiste que falleció el maestro de la esquina y que Justinita, dice que tu marido anda de coscolino con la desabrida de la tienda... Y que siga el fino arte del chisme porque sino ¿Dé qué vamos a hablar?


Moraleja: Practiquen el chisme es un buen pasatiempo pero no inventen cosas a la gente, comadres ¡No sean gachas!



martes, 25 de febrero de 2020

MI PRIVILEGIO



Dicen que las gallinas de arriba cagan a las de abajo, esto lo digo porque el vivir en planta baja no siempre resulta una ventaja y esto debe ser igual con los gobernadores y su pueblo, con los jefes y sub alternos, pero tiene sus ventajas porque en la ventana de mi departamento pasa y pasa gente y la puedo ver, saludar como la madre con su hija ya mayor que siempre dejan una mirada hacia mi casa con cigarro en mano y cuando regresan a eso de las 7pm, con cigarro en mano, echan una mirada de nuevo al interior por la ventana.
Eso de desgastar los codos en la ventana platicando y dejar correr el tiempo y el chisme también, me sorprendo con el ofrecimiento de Don Manolo con un cigarro de mariguana -No, no ¿Cómo creé? yo no le hago a eso - le respondo.
-Ya sabes que la del "C" se operó las chichis y ni eso le ha funcionado, sigue escuchando a sus sábanas cada noche que le gritan: >>Sola<< -No me digas- sorprendida le sigo la plática.
Los ruidos ya no sé de dónde vienen, si del piso siguiente o del de más arriba, pero todo se escucha y me tranquiliza ese golpeteo de indiscutible coincidencia romántica porque entonces me queda claro que los vecinos despertarán con buen carácter.
Me acabo de enterar que la mujer de Chuy, una mujer joven, menudita y siempre amable se enfrentó con lo que solo los ancianos esperamos y me quedó claro que por esas vicisitudes de la vida uno no debe de juzgar el comportamiento de los otros porque antes de enterarme me cayó de raro el cambio de su actitud hacia mi.
Eso de royerle el culo a las vecinas no es lo mío pero no debo de negar que es muy divertido.
-Te tengo que contar algo pero tengo que saber que esto no saldrá de aquí -¡No te preocupes! que mi boca es una tumba -profanada-. Me ha costado tanto trabajo el tener que ser tan discreta que a estas alturas ya me siento de la familia de tantos vecinos y al sol de hoy si no fuera por estás confesiones en verdad que no entendería a muchos de ellos.
Por esta razón todas mis inquietudes procuro no ventilarlas con mi prójimo para seguir disfrutando del misterio que gozo al escuchar tantas cosas que se dicen de mí pero que nada se acercan a mi licenciosa vida.
Vivir en planta baja me ha permitido tener que barrer con la podedumbre que cae de arriba, me hace sentir tan tranquila de no créeme la "La única".

Adolfo Delgadillo Padilla