El silencio penetra por la ventana, tu nombre se escapa en mi memoria.
Se apagó la luz y se fue la luna, me dejaste y me apague yo.
En mi corazón hay mucho ruido, pero mi corazón no escucha.
Mis oídos ven tu voz angelical y mis ojos se cierran para verte.
Es fuerte el recuerdo cuando la mente se debilita.
Las melodías se cantan en el silencio caótico del amor.
En un mecate se cuelga la vida, los días y el olvido de un recuerdo necio.
El aliento se detiene hasta la desesperación de contener tu imágen.
Cédeme un pequeño espacio en tí, no deseo morir en el anonimato de mi intención.

